El poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil disminuyó 39% entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, según el informe “Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones” del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Este período de retroceso estuvo acompañado por una reducción del empleo asalariado formal y un panorama de inflación elevada, afectando de manera directa a la población trabajadora.
Desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, el salario mínimo perdió casi dos quintas partes de su poder adquisitivo. De acuerdo con el informe, el empleo asalariado formal perdió más de 300.000 puestos en ese mismo lapso, tanto en el sector público como en el privado. El recorte salarial y la destrucción de empleos tuvieron un impacto diferencial por sectores y regiones.
El reporte destaca la magnitud histórica de la caída del salario mínimo, vital y móvil (SMVM). En marzo de 2026, el SMVM real se situó en $352.400, valor que equivale a 39% menos respecto de noviembre de 2023 y que representa aproximadamente un tercio del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011 ($1.033.354 en pesos de marzo de 2026). El documento señala que el nivel actual es incluso inferior al que existía en 2001, antes de la crisis de la convertibilidad.

El salario mínimo nominal tuvo incrementos casi todos los meses del período analizado, pero estos aumentos no lograron superar la inflación. En diciembre de 2023, se produjo una caída del 15%, seguida por otra de 17% en enero de 2024. Posteriormente, los incrementos nominales mensuales (de $292.446 en febrero de 2025 a $346.800 en febrero de 2026) resultaron insuficientes frente al alza de los precios, lo que acentuó la pérdida de poder adquisitivo.
La evolución de los salarios reales mostró diferencias por sector. Los asalariados formales del sector privado perdieron 2,3% de su poder adquisitivo de noviembre de 2023 a enero de 2026, según el Índice de Salarios. En enero de 2026, la remuneración promedio sin estacionalidad se ubicó en $2.066.757, cifra 14,4% menor al máximo de la serie (mayo de 2013).
Disparidad en los salarios y el empleo
Los salarios privados sufrieron caídas en marzo y abril de 2025, pero luego tuvieron cierta recomposición entre junio y agosto del mismo año. A partir de septiembre de 2025, tras leves bajas, recuperaron una trayectoria ascendente y se mantuvieron desde junio de 2025 por encima del valor de noviembre de 2023, con una suba acumulada de 3,5% hasta febrero de 2026.
En contraste, el sector público vivió un retroceso más abrupto y prolongado. Entre noviembre de 2023 y enero de 2024, los salarios reales públicos bajaron 21,9 por ciento. Esta merma solo se revirtió parcialmente en los meses siguientes. En enero de 2026, los salarios públicos seguían 17,9% por debajo de los niveles de noviembre de 2023 y 41% más bajos que el valor máximo registrado diez años atrás.
Por otra parte, el empleo formal en Argentina registró un marcado retroceso y estancamiento. En enero de 2026, había aproximadamente 10 millones de asalariados formales con cobertura de seguridad social, incluyendo el sector privado, público y casas particulares.
Por sector, el empleo público acumuló bajas continuas desde fines de 2023, con una reducción interanual de 30.000 puestos y de 77.000 puestos desde noviembre de 2023. El empleo formal en casas particulares, la categoría más rezagada, cayó 21.000 puestos (-4,5%) desde noviembre de 2023 y se redujo 11,4% desde el máximo de 2019, nivel comparable al de septiembre de 2015.
Los contrastes del mercado laboral
Los sectores económicos tuvieron resultados divergentes en el empleo. Siete de trece ramas exhibieron caídas en enero de 2026. Industria y comercio encabezaron la disminución desde septiembre de 2025, acumulando nueve meses de reducción. En la industria, la caída sumó casi 73.000 empleos, de los que unos 43.000 se perdieron en los últimos doce meses.
En cambio, la construcción mostró un leve repunte al sumar 4.200 puestos en enero de 2026 (+1,1%), aunque esta recuperación solo compensa parcialmente pérdidas anteriores. El empleo en servicios personales también presentó dinamismo, con un alza mensual de 1 por ciento.

En el plano provincial, el empleo privado descendió en catorce provincias, con las mayores caídas porcentuales en Tierra del Fuego (-3,2%), Corrientes (-0,9%) y Formosa (-0,8%). Los aumentos más relevantes se registraron en La Rioja, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue el principal motor de la reducción general.
Por tamaño de empresa, las grandes perdieron 2% de su plantilla en un año, mientras que las pequeñas y medianas experimentaron bajas de 1,6% y 0,6%, respectivamente.
El 15% de las empresas relevadas reportó únicamente bajas de personal en febrero de 2026, proporción similar a la de un año antes. Solo el 9% sumó personal en ese mes, consolidando así la tendencia descendente.
Fuente: Infobae








