A simple vista, su forma recuerda a las pirámides egipcias, pero en las antípodas de ese mundo, su origen es completamente natural. Este escenario extremo combina aislamiento, altura y una belleza difícil de igualar en la Puna salteña.
No hubo obreros ni constructores que ejecutaran el Cono de Arita. Tampoco maquinaria pesada ni planos calculados para lograr su proporción perfecta. Esta estructura emerge en silencio en medio del clima hostil y enigmático de la Puna salteña, donde el paisaje parece detenido en el tiempo.
Solitario y majestuoso, se impone en las alturas como protagonista de leyendas y relatos que mantienen vivos los misterios que lo rodean. A simple vista, su forma recuerda a las pirámides egipcias, pero en las antípodas de ese mundo (muy cerca de la frontera con Chile), su origen es completamente natural.
El Cono de Arita se encuentra en el imponente Salar de Arizaro, el segundo salar más grande de la Argentina y uno de los más impactantes del planeta. Ubicado a más de 3.950 metros sobre el nivel del mar, este escenario extremo combina aislamiento, altura y una belleza difícil de igualar.
Sus dimensiones impresionan: alcanza los 200 metros de altura y un perímetro de 2,4 kilómetros. Rodeado por una inmensidad blanca de más de 1.600 km², el cono parece flotar cuando la luz del sol se refleja sobre la sal, generando un efecto visual único.
¿Cómo se formó el Cono de Arita: explicación geológica?
Lejos de cualquier intervención humana, el Cono de Arita es el resultado de un proceso volcánico singular. Investigaciones científicas (como las del geólogo Aroldo Saúl Kärcher) determinaron que esta geoforma se asienta sobre rocas ígneas de unos 180 millones de años.
Sin embargo, el cono en sí es mucho más joven. Se trata de un estratovolcán incompleto: su núcleo nunca tuvo la fuerza suficiente para entrar en erupción. En lugar de formar un cráter, quedó como una pirámide de lava solidificada y sal, preservada casi intacta con el paso del tiempo.
Leyendas, energía y misterio en el Salar de Arizaro
El atractivo del Cono de Arita no es solo científico. Su nombre proviene de la lengua kunza y significa “nido del cóndor”, ya que estas aves descendían en la zona para alimentarse.
Antes de la llegada del Imperio Inca, se cree que el lugar funcionó como un centro ceremonial sagrado. En la actualidad, esa dimensión espiritual parece persistir: lugareños y viajeros reportan avistamientos de luces extrañas y fenómenos difíciles de explicar, que alimentan su fama de sitio magnético.
Cómo llegar al Cono de Arita: rutas y recomendaciones
El acceso al Cono de Arita es desafiante y forma parte de la aventura. Desde Salta, el recorrido es de aproximadamente 460 kilómetros y demanda entre 9 y 10 horas en vehículo.
El trayecto comienza por la Ruta Nacional 51 hasta Olacapato Chico, y luego continúa por la Ruta Provincial 27 en dirección a Tolar Grande. Desde allí, restan unos 70 kilómetros hasta el salar, incluyendo algunos tramos de ripio.
Fuente: Canal 26








