El Senado de la Nación tiene previsto sesionar el próximo jueves al mediodía para tratar la llamada Ley de Propiedad Privada, una iniciativa que el oficialismo intentó sancionar en cuatro oportunidades previas sin éxito. La quinta apuesta de La Libertad Avanza llega con la bancada del Senado presidida por Patricia Bullrich, tras cerrar un acuerdo interno que no estuvo exento de rispideces: el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, manifestó objeciones a los cambios incorporados en la versión número 15 del proyecto. Recién después de «cerrar filas» en el gobierno el oficialismo decidió convocar la sesión, con una reunión confirmada para el miércoles 5 de agosto con los bloques aliados para garantizar que no habrá sorpresas en el recinto.
Qué dice el proyecto que viene por quinta vez
El eje central de la iniciativa es la eliminación de las restricciones vigentes para que empresarios extranjeros puedan comprar tierras rurales en Argentina, con un mecanismo que otorga a las provincias la potestad de avalar o rechazar esas operaciones. El texto mantiene la prohibición para que los Estados extranjeros y las empresas con participación estatal foránea adquieran inmuebles rurales, salvo autorización conjunta de la provincia involucrada y del Poder Ejecutivo Nacional. También conserva el requisito de autorización previa para la compra en zonas de seguridad de frontera.
Una de las modificaciones más relevantes que se incorporó en las sucesivas negociaciones es la eliminación del llamado «silencio administrativo»: en versiones anteriores del proyecto, si la Nación o la provincia no se pronunciaban en un plazo de seis meses, la venta quedaba aprobada automáticamente. Esa cláusula, que generó críticas transversales, fue removida del texto final. La iniciativa llega al Senado luego de superar, con dificultades, el debate en la Cámara de Diputados y acumula una historia de demoras, renegociaciones y cuestionamientos que van desde organizaciones indígenas y ambientalistas hasta excombatientes de Malvinas, que advirtieron públicamente sobre el riesgo de entregar soberanía territorial y control sobre recursos estratégicos.
La lógica del «con los votos justos»
El oficialismo reconoce que el margen es estrecho. La reunión convocada para el miércoles con los bloques aliados tiene un objetivo concreto: verificar uno por uno los votos necesarios antes de ingresar al recinto. La presidencia provisional del Senado quedará en manos de Bartolomé Abdala, ya que la vicepresidenta Victoria Villarruel asumirá transitoriamente el Poder Ejecutivo durante la sesión; según el propio oficialismo, eso también despeja la necesidad de contar con su voto dirimente en caso de empate. Se trata de un cálculo que habla más de la fragilidad de la coalición oficialista en la Cámara Alta que de la solidez política del proyecto.
Más allá de la ley de tierras, La Libertad Avanza quiere despejar el camino para septiembre, cuando prevé reactivar el debate sobre la reforma electoral, actualmente bloqueada por los bloques dialoguistas que se niegan a eliminar las PASO y solo aceptarían una suspensión acotada para las presidenciales de 2027. El mes de agosto también incluye en el temario proyectos de Sociedades, Zonas Frías y Salud Mental, mientras el Senado espera que Diputados apruebe la reforma del Banco Central y la denominada ley de «Inocencia Fiscal».
El Súper RIGI va a comisión: un piso de mil millones de dólares
El miércoles 5 de agosto, a las 15:30, el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General del Senado debatirá el dictamen del proyecto de Súper RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias), que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. La intención del oficialismo es llevarlo al recinto antes de fin de agosto y convertirlo en ley.
El Súper RIGI, concebido por el Ministerio de Economía, apunta a captar megainversiones en sectores de frontera tecnológica mediante exenciones impositivas y beneficios aduaneros y cambiarios. El umbral mínimo de inversión requerido es de 1.000 millones de dólares, cinco veces el piso del RIGI original. Entre los sectores objetivo figuran la industrialización de minerales críticos como el litio y el uranio, la producción de baterías, el hidrógeno verde, los vehículos eléctricos, los paneles solares, los reactores nucleares modulares pequeños y medianos, los semiconductores y la inteligencia artificial. El oficialismo confía en reproducir en el Senado el apoyo de los bloques aliados que acompañaron el proyecto en Diputados, aunque la negociación, según fuentes parlamentarias, continuará hasta el momento de la sesión.
El doble movimiento legislativo de esta semana; la Ley de Tierras y el avance del Súper RIGI; sintetiza la apuesta central del Gobierno de Javier Milei para agosto: mostrar capacidad de gestión parlamentaria antes de las elecciones de medio término de 2027 y sentar las bases de un modelo de atracción de capitales extranjeros que sus críticos califican como una entrega de recursos naturales y soberanía sin contrapartidas reales para la mayoría de la población.
Puntos clave
- El oficialismo convocó sesión en el Senado para el jueves con el objetivo de aprobar por quinta vez la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que habilita la venta de tierras rurales a extranjeros.
- El proyecto llegará al recinto tras superar tensiones internas entre Patricia Bullrich y el ministro Federico Sturzenegger por los cambios del texto en su versión número 15.
- La Ley de Propiedad Privada mantiene la prohibición de venta a Estados extranjeros y elimina el polémico artículo del «silencio administrativo» que aprobaba ventas automáticamente a los seis meses sin respuesta oficial.
- El miércoles el oficialismo debate en comisión el Súper RIGI, que exige un piso de inversión de 1.000 millones de dólares y busca atraer megaproyectos en litio, uranio, hidrógeno verde e inteligencia artificial.
- La vicepresidenta Villarruel no presidirá la sesión por asumir el Ejecutivo transitoriamente; lo hará el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
Fuente: El Argentino Diario








