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Uno de cada cuatro adolescentes salteños ya apostó

Las apuestas con dinero dejaron de ser una práctica marginal entre los adolescentes salteños. Estudios revelan que más de uno de cada cuatro estudiantes secundarios apostó durante el último año, convirtiendo al juego —especialmente el digital— en el tercer consumo más frecuente de la provincia, solo detrás del alcohol y las bebidas energizantes.

Además, el 60% está expuesto al entorno de juego digital. Por primera vez, el Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes Secundarios incorporó un capítulo específico sobre apuestas con dinero. La decisión de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar) responde al crecimiento sostenido de la práctica y confirma que el juego, dejó de ser un fenómeno aislado.

Más si se tiene en cuenta que según la ONG Argentinos por la Educación, el 59% de los alumnos argentinos de 3er grado de primaria de Argentina, ya tiene un teléfono móvil

En Salta, los resultados muestran una realidad contundente: el 27,6% de los estudiantes secundarios apostó dinero durante el último año, es decir, más de uno de cada cuatro adolescentes. La cifra representa a más de 22.000 estudiantes de la provincia y coloca a las apuestas entre las conductas de mayor incidencia dentro del universo de consumos relevados.

Salta, en línea con el promedio nacional

El informe indica que el 20,1% de los adolescentes salteños realizó apuestas online, mientras que el 14,7% apostó de manera presencial. En conjunto, el 27,6% participó en alguna modalidad de juego con dinero.

La provincia prácticamente iguala el promedio nacional en apuestas por internet (20,1% contra 20,3%), pero supera los registros nacionales tanto en las apuestas presenciales (14,7% frente a 12,9%) como en el total de adolescentes que apostaron durante el último año (27,6% frente a 26,8%).

El tercer consumo más frecuente

Uno de los aspectos más relevantes del estudio surge al comparar las apuestas con el resto de los consumos y prácticas evaluadas entre los estudiantes salteños.

El ranking provincial muestra el siguiente orden:

  1. Alcohol: 61,2%.
  2. Bebidas energizantes: 46,9%.
  3. Apuestas con dinero (cualquier modalidad): 27,6%.
  4. Vapeadores o cigarrillos electrónicos: 25,5%.
  5. Tabaco tradicional: 22,3%.
  6. Apuestas exclusivamente online: 20,1%.
  7. Marihuana: 10,3%.
  8. Tranquilizantes sin receta: 5,3%.
  9. Cocaína: 2,6%.
  10. Solventes e inhalables: 2,4%.
  11. Éxtasis: 1,5%.
  12. Pasta base o paco: 1,3%.

Los datos muestran que las apuestas ya ocupan el tercer lugar entre todos los consumos y conductas de riesgo relevados, ubicándose por encima del uso de vapeadores, del tabaco tradicional y muy por encima del consumo de marihuana, cocaína, tranquilizantes o pasta base. Incluso, solo las apuestas online alcanzan prácticamente el mismo nivel de prevalencia que el consumo de tabaco, lo que evidencia la magnitud que adquirió el fenómeno entre los adolescentes.

Un fenómeno que avanza aun donde otros consumos son menores

La situación resulta particularmente significativa porque Salta presenta indicadores inferiores al promedio nacional en la mayoría de los consumos de sustancias.

Mientras el consumo de alcohol alcanza el 61,2% frente al 66,4% nacional; las bebidas energizantes el 46,9% contra el 57,1%; la marihuana el 10,3% frente al 12,6%; y los vapeadores el 25,5% frente al 29%, la provincia no logra diferenciarse en materia de apuestas, donde prácticamente iguala o supera los registros nacionales. El tabaco constituye una de las pocas sustancias en las que Salta también presenta valores superiores al promedio del país.

Esta comparación demuestra que, aun cuando la provincia exhibe menores niveles de consumo de drogas legales e ilegales, el crecimiento del juego con dinero sigue la misma tendencia que en el resto del país, consolidándose como una problemática específica que requiere estrategias propias de prevención.

Un inicio cada vez más temprano

El informe complementario elaborado por el Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina (realizado en 16 provincias argentinas, incluida Salta), aporta elementos para comprender la dimensión del fenómeno.

La edad promedio de inicio se ubica entre los 13 y 14 años. Además, el 60% de los adolescentes tiene contacto directo o indirecto con las apuestas; el 83% utiliza billeteras virtuales para jugar; el 43% necesitó intermediarios para cargar dinero en las plataformas y el 57% comenzó a apostar por influencia de sus amigos. A ello se suma que cuatro de cada diez conviven con adultos que también realizan apuestas.

Las consecuencias también aparecen reflejadas en el estudio: el 12% de quienes apuestan reconoce haberse endeudado, el 69% manifiesta ansiedad o malestar emocional y entre el 47% y el 49% reporta alteraciones del sueño y deterioro del rendimiento escolar.

El género: los varones apuestan más, pero las mujeres son mas influenciables

La participación en las apuestas presenta una marcada diferencia por género. El 24% de los varones admite haber apostado, frente al 8% de las mujeres.

Sin embargo, entre quienes juegan aparecen motivaciones similares, como la búsqueda de diversión, probar suerte o la expectativa de obtener dinero fácil. Las mujeres muestran una mayor influencia del entorno familiar, de los amigos y de los contenidos difundidos por influencers, mientras que entre los varones predominan las apuestas más frecuentes, la competencia entre pares y un mayor riesgo de endeudamiento.

Un desafío creciente para las políticas públicas

El estudio también revela importantes falencias en la prevención y regulación. Ocho de cada diez adolescentes consideran que los controles para impedir el acceso de menores a las plataformas de apuestas no funcionan; entre el 51% y el 66% no distingue entre sitios legales e ilegales; más del 70% estuvo expuesto a publicidad sobre apuestas en redes sociales o transmisiones deportivas y entre el 79% y el 87% sostiene que la ludopatía digital casi no se aborda en la escuela ni en la familia. Además, cuatro de cada diez estudiantes reclaman capacitaciones para comprender los mecanismos de captación utilizados por las plataformas y saber dónde buscar ayuda.

Las apuestas con dinero son uno de los principales desafíos emergentes para la salud pública juvenil. En Salta, más de uno de cada cuatro adolescentes ya apostó, y el juego se convirtió en el tercer consumo más frecuente entre los estudiantes secundarios, solo por detrás del alcohol y las bebidas energizantes. El dato refleja que la problemática dejó de estar asociada exclusivamente al consumo de sustancias y pasó a formar parte de las nuevas conductas de riesgo que atraviesan la adolescencia, impulsadas por el acceso masivo a plataformas digitales y la creciente exposición a contenidos vinculados al juego.

Fuente: Ciudadana Comunicación