La mujer aseguró que desde 2023 no puede ver a sus hijas y sostiene que el proceso judicial y el impedimento de contacto terminaron rompiendo la relación familiar.
Por Aries, Gabriela Nanni advirtió sobre la problemática de la violencia vicaria, una forma de violencia de género que se ejerce a través de los hijos, y cuestionó que en Argentina todavía no esté tipificada ni sea considerada con suficiente profundidad por la Justicia. En ese contexto, también relató su propio caso y aseguró que hace casi tres años no puede mantener contacto con sus hijas.
Según explicó, aunque la violencia vicaria no está incorporada formalmente en la legislación argentina, su abogada —la doctora Celeste Córdoba— presentó distintos escritos para que el expediente sea analizado con perspectiva de género y de infancia.
Nanni explicó que se trata de una violencia por sustitución, que ocurre cuando el agresor ya no puede ejercer violencia directa contra la mujer y utiliza a los hijos para hacerlo. “Cuando el hombre ya no tiene acceso a manipularte o violentarte directamente, lo hace a través de terceros, en este caso de los hijos, maltratándolos o instrumentalizándolos”, afirmó.
Según señaló, con el tiempo ese proceso puede derivar en interferencias parentales y manipulación emocional, lo que lleva a que los niños terminen creyendo versiones distorsionadas de los hechos.
Al referirse a su situación personal, Nanni sostuvo que decidió hacer público el caso ante la falta de avances judiciales. “No es fácil hablar de un caso personal, pero en esta instancia hace falta alzar la voz. Yo todavía tenía fe en que la Justicia iba a tomar medidas oportunas, pero hasta el momento no lo hizo”, expresó.
La mujer explicó que se divorció en 2020, momento en el que —según relató— debió abandonar su casa. A partir de entonces se estableció un régimen de cuidado alternado de sus hijas que, según dijo, se cumplió durante varios años
Sin embargo, aseguró que en mayo de 2023 el padre de las niñas comenzó a restringir unilateralmente el contacto. “Quiero que quede claro que mi causa no es una disputa entre adultos, es un problema unilateral del progenitor de mis hijas”, afirmó.
Nanni relató que en septiembre de 2023 fue denunciada por maltrato, acusación que asegura es falsa y que, según explicó, no logró demostrar en el expediente.
Aun así, sostuvo que el proceso judicial terminó afectando gravemente la relación con sus hijas.
También señaló que el padre habría retenido primero a la hija mayor en noviembre de 2023 y que posteriormente, tras unas vacaciones de invierno en junio de 2024, dejó de restituirle a la menor. “Desde entonces no me las devolvió nunca más”, afirmó.
La mujer también cuestionó algunos aspectos del proceso judicial. Según explicó, la denuncia en su contra se basó en un informe elaborado por una psicopedagoga que —según aseguró— no contaba con habilitación ni matrícula activa para realizar ese tipo de evaluaciones clínicas. “Ese informe carecía de rigor científico y metodológico. Lo que correspondía era verificar si esa persona estaba habilitada para emitirlo”, señaló.
Nanni sostuvo además que a lo largo del expediente más de una decena de profesionales de salud mental evaluaron su situación y concluyeron que no presenta impedimentos para ejercer su rol materno. “Hay más de 12 intervenciones de profesionales que acreditan mi salud mental y mi capacidad para maternar”, aseguró.
La mujer afirmó que actualmente continúa con acciones judiciales por impedimento de contacto, ya que sostiene que fue excluida de la vida cotidiana de sus hijas. “Las inscribe en la escuela con datos falsos y sin mi firma, tomó decisiones médicas sin informarme y hasta intentó sacarlas del país sin autorización”, denunció.
Desde julio de 2024, la Defensoría de Menores acompaña un proceso de revinculación entre la madre y las niñas. Sin embargo, Nanni indicó que hasta ahora los intentos no lograron concretarse. Según su versión, esto se debe a que el progenitor cuestiona las instancias de encuentro o argumenta que las menores no desean participar.
Finalmente, la mujer insistió en que el objetivo de su reclamo es garantizar los derechos de sus hijas. “Cuando judicializan tu vida uno se convierte en un expediente, pero yo soy una madre que solo está pidiendo justicia y que se respeten los derechos de dos niñas”, concluyó.
Fuente: Aries








