Yarixa Openda Sanabria Álvarez, Ana Sol Fachini y María Noel Maidana Kulesza fueron seleccionadas entre más de 1.400 postulantes de todo el país. Solo se otorgaron 49 becas en Argentina y las tres destinadas a Salta quedaron en manos de investigadoras del Hospital Público Materno Infantil, consolidando el perfil científico de una institución que combina atención médica, investigación y formación de recursos humanos.

No fue un concurso cualquiera ni un reconocimiento menor. Tres investigadoras salteñas fueron seleccionadas entre más de 1.400 postulantes de todo el país para acceder a las Becas para Estadías de Investigación en el País de la Fundación Williams, y las tres únicas becas adjudicadas a la provincia quedaron concentradas en el Hospital Público Materno Infantil (HPMI).

El dato adquiere todavía mayor relevancia si se considera la magnitud de la convocatoria: de más de 1.400 postulaciones, solamente 49 profesionales fueron seleccionadas en toda la Argentina, lo que representa aproximadamente el 3,5% de los aspirantes. En Salta, las tres becas disponibles fueron obtenidas por investigadoras de la Unidad de Conocimiento Traslacional Hospitalaria (UCT-HPMI), unidad asociada al CONICET.

Así, el resultado no solo representa un logro individual para las tres profesionales sino también un reconocimiento al trabajo científico que se desarrolla dentro de un hospital público salteño.

“Este resultado confirma el nivel de la investigación que se hace todos los días en nuestro hospital. Que las tres únicas becas otorgadas en Salta sean para becarias que trabajan en nuestra Unidad de Conocimiento Traslacional habla del compromiso y la calidad de todo el equipo”, destacó el gerente del HPMI, Esteban Rusinek.

Tres investigadoras, tres proyectos estratégicos

Las becas permitirán que las profesionales realicen estadías en reconocidos centros científicos del país para profundizar sus investigaciones y, posteriormente, transferir esos conocimientos al ámbito hospitalario.

Yarixa Openda Sanabria Álvarez desarrollará durante cuatro meses un proyecto destinado a consolidar un “Sistema sindrómico molecular para infecciones respiratorias en contexto clínico”. La investigación se realizará en el Centro de Tecnologías Genómicas Aplicadas de la Universidad Nacional de Quilmes, en Buenos Aires.

Ana Sol Fachini trabajará durante tres meses en la Fundación Instituto Leloir, en la Ciudad de Buenos Aires, sobre “Genómica de frontera para variantes ocultas en cáncer de mama hereditario”.

En tanto, María Noel Maidana Kulesza realizará una estadía de cuatro meses en el Centro de Investigación en Bioquímica Clínica e Inmunología (CIBICI-CONICET-UNC), en Córdoba. Su proyecto apunta a desarrollar estrategias de “Alerta temprana y vigilancia genómica de enterobacterias productoras de carbapenemasas en el NOA”.

Tres investigaciones diferentes, pero atravesadas por un mismo concepto: generar conocimiento que pueda convertirse en mejores herramientas de diagnóstico, vigilancia y atención sanitaria.

De un hospital público a una unidad asociada al CONICET

El reconocimiento también pone en valor el recorrido de la UCT-HPMI. La unidad surgió en 2022 por iniciativa de la doctora Paola Zago, fue reconocida en 2023 por el Ministerio de Salud de la Nación y, en 2024, fue aprobada como Unidad Asociada al CONICET, una distinción que poseen pocos hospitales públicos del país.

Actualmente, la unidad articula el trabajo de profesionales de la salud e investigadores en disciplinas como biología molecular, genómica, citogenética, citogenómica y bioinformática.

La particularidad del modelo es que la investigación no funciona como una actividad aislada de la atención médica. Por el contrario, busca integrar la actividad asistencial y diagnóstica con la investigación traslacional, el desarrollo tecnológico y la formación de nuevos recursos humanos.

Sus líneas de trabajo abarcan la genómica clínica y las enfermedades infecciosas, con el desarrollo e implementación de paneles moleculares para infecciones respiratorias, neurológicas, digestivas, de transmisión sexual y materno-infantil.

También se trabaja en herramientas para detectar mecanismos de resistencia antimicrobiana, en la prevención y diagnóstico molecular del cáncer cervicouterino asociado al VPH y en nuevas tecnologías para el diagnóstico genómico del cáncer hereditario y de trastornos del neurodesarrollo.

Ciencia que vuelve al paciente

Entre los desarrollos recientes de la unidad aparecen sistemas de genotipificación extendida del VPH y paneles destinados al diagnóstico rápido y a la vigilancia epidemiológica de infecciones respiratorias en pediatría.

A esto se suma la validación y transferencia de herramientas para la detección precoz del Chagas congénito mediante Neokit Chagas, en asociación con el Instituto Dr. César Milstein y NEOKIT SAS.

En ese contexto, las tres becas obtenidas adquieren una dimensión que excede el reconocimiento académico.

Las tres investigadoras fueron seleccionadas entre 1.440 postulantes, pero las tres representan también una apuesta por una forma de hacer ciencia desde el sistema público de salud: investigar los problemas concretos que llegan al hospital, incorporar tecnología y conocimiento y buscar que esos avances regresen a la práctica médica.

El resultado de la convocatoria de la Fundación Williams deja, así, un dato difícil de pasar por alto: de las 49 becas otorgadas en todo el país, las tres que recibió Salta quedaron en el Hospital Público Materno Infantil. Una marca que posiciona al hospital salteño no solo como referencia asistencial, sino también como un actor cada vez más visible dentro del mapa científico argentino.

Fuente: HPMI