La inflación fue del 2,9% en febrero y acumuló 33,1% interanual. El INDEC informó que el Índice de Precios al Consumidor registró en el segundo mes del año una suba similar a la de enero. Vivienda y servicios fue el rubro que más aumentó. El Noroeste (NOA) registró la mayor suba mensual con 3,5%, mientras que el Gran Buenos Aires (GBA) tuvo el menor incremento con 2,6%.
La inflación de febrero fue del 2,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) repitió el mismo nivel que en enero, mientras que en los últimos 12 meses acumuló un 33,1%.
Con este resultado, la inflación acumulada en el primer bimestre de 2026 llegó al 5,9%. El dato también confirma que los precios llevan nueve meses consecutivos sin mostrar una desaceleración intermensual, lo que marca un freno en el proceso de desinflación que había comenzado el año pasado.
Tras tocar un mínimo del 1,5% en mayo de 2025, la inflación mensual inició una tendencia ascendente: fue 1,6% en junio, 1,9% en julio y agosto, 2,1% en septiembre, 2,3% en octubre, 2,5% en noviembre y 2,8% en diciembre, hasta ubicarse en 2,9% tanto en enero como en febrero.
El dato se conoció en un contexto en el que el Gobierno espera que la inflación retome la senda descendente después del primer trimestre. El presidente Javier Milei afirmó en varias oportunidades que para julio o agosto la inflación podría acercarse a cero.
Además, la brecha inflacionaria entre Argentina y el resto de América del Sur sigue siendo muy amplia. Economías como Perú, Ecuador, Chile y Paraguay acumularon en un año menos inflación que la que Argentina tuvo en un solo mes, según comparaciones regionales.
Los rubros que más aumentaron en febrero
De acuerdo con el informe del organismo estadístico, la división con mayor aumento mensual fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 6,8%.
Este incremento estuvo impulsado principalmente por ajustes en tarifas de servicios públicos y cambios en los esquemas de subsidios en distintas provincias.
En segundo lugar se ubicaron Alimentos y bebidas no alcohólicas y Bienes y servicios varios, ambos con aumentos del 3,3%.
Dentro de alimentos, el principal impacto estuvo en las carnes y sus derivados, que explicaron buena parte de la incidencia en el índice general.
También se ubicó por encima del promedio Restaurantes y hoteles, con un aumento del 3%.
En cambio, entre las divisiones con menores subas se destacaron Bebidas alcohólicas y tabaco (0,6%), Educación (1,2%) y Comunicación (1,8%), mientras que Prendas de vestir y calzado no registró variación respecto al mes anterior.
Cómo se movieron las categorías del índice
Si se analizan las categorías del IPC, los precios regulados encabezaron los aumentos con un 4,3%, impulsados principalmente por tarifas de servicios públicos y transporte.
Por su parte, la inflación núcleo -que excluye precios estacionales y regulados- registró un aumento del 3,1%, lo que muestra que la inercia inflacionaria sigue siendo elevada.
En contraste, los productos estacionales registraron una caída del 1,3% durante febrero.
Diferencias entre regiones
El informe del INDEC también mostró diferencias entre regiones. El Noroeste (NOA) registró la mayor suba mensual con 3,5%, mientras que el Gran Buenos Aires (GBA) tuvo el menor incremento con 2,6%.
En la mayoría de las regiones, la mayor incidencia en el índice provino de Alimentos y bebidas no alcohólicas, mientras que en la Patagonia el principal impacto fue el rubro Vivienda y servicios.
Qué esperaban las consultoras privadas
Antes de la publicación del dato oficial, las consultoras privadas estimaban que la inflación de febrero se ubicaría entre 2,6% y 2,9%, por lo que el número final terminó en el límite superior de las previsiones del mercado.
Las proyecciones se apoyaban en parte en el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que había mostrado una suba del 2,6% en febrero, con una desaceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto a enero.
Sin embargo, ese indicador también había mostrado una aceleración de la inflación núcleo, que pasó del 2,1% al 3%, lo que anticipaba que el índice nacional podía mantenerse cerca del 3%.
Entre las estimaciones privadas, Portfolio Personal Inversiones (PPI) proyectaba una inflación cercana al 2,4%, mientras que Outlier calculaba un 2,8%.
Por su parte, LCG estimó un 2,7%, aunque advirtió que los aumentos en tarifas, transporte, medicina prepaga y telefonía seguían presionando sobre el índice general.
Otras mediciones del mercado también se ubicaron en niveles similares: Orlando J. Ferreres midió 2,6% en el Gran Buenos Aires, mientras que Equilibra estimó un 2,9%, impulsado por precios regulados y alimentos.
La presión de los costos y el impacto del petróleo
El dato de febrero se conoce además en medio de la suba del precio internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, un factor que podría impactar en los costos energéticos y el transporte en los próximos meses.
Por ese motivo, analistas privados advierten que la desaceleración inflacionaria podría enfrentar nuevas presiones durante marzo, especialmente si se trasladan al índice los aumentos en combustibles y energía.
El debate por el cambio de la medición
En paralelo, el índice del INDEC continúa bajo debate debido a la postergación del cambio metodológico para actualizar la canasta de consumo.
El Gobierno decidió no implementar todavía la nueva fórmula que incorporaría datos de consumo de 2017/2018, lo que daría mayor peso a los servicios frente a los bienes.
«El cambio debía realizarse una vez terminado el proceso de desinflación», señaló el funcionario.
Mientras tanto, el nuevo titular del INDEC, Pedro Lines, comenzó a analizar alternativas para actualizar el indicador, ya que la metodología actual tiene más de dos décadas de antigüedad y es cuestionada por el Fondo Monetario Internacional.
Fuente: BAE Negocios








