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Comerse el carozo de la palta está de moda


En Instagram recomiendan usar la semilla por sus fibras y nutrientes. Pero no está tan claro que sea beneficiosa.

 

 

Las modas ya se sabe que vienen y van y, como era de esperar, la famosa palta no se iba a librar de ellas. Desde servir el café en la cáscara de esta fruta para crear el perfecto "avocado latte" hasta pedir matrimonio entregando el anillo de compromiso dentro de una palta, se vio (casi) de todo. Y lo último ahora es utilizar su carozo en la cocina.

Desde que en 2016 se hizo viral un video de Nourish me whole, una página de Facebook sin mucho rigor científico que da consejos alimenticios, promoviendo el consumo de la semilla de la palta (o aguacate) por sus supuestas “propiedades milagrosas”, surgieron instragramers hasta debajo de las piedras que recomiendan su uso rallándola para smoothies o como ingrediente para tortas porque, según dice, “tiene muchas fibra, es rica en antioxidantes y en nutrientes”.

Además hay quienes afirman que la semilla también tiene propiedades antiinflamatorias y que sirve, incluso, para hacer que el pelo quede más brillante y que la piel luzca mucho más joven. Solo hay que mirar el listado de virtudes que se proponen en Internet haciendo una pequeña búsqueda con las palabras “comer-semilla-aguacate” o "comer-semilla-palta".

También aparecerá más de un video con recetas sobre cómo pulverizar la semilla o cómo rallarla, y un sinfín de platos en los que el polvo conseguido se convierte en ingrediente protagonista. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Es tan milagrosa como dicen?

La Comisión del Aguacate en California (EE.UU.) explica en su página web que ellos no recomiendan su uso. La razón es bastante simple, y para explicarlo recurren a un estudio de 2013 de la Universidad Estatal de Pennsylvania: “Aunque los datos actualmente disponibles son muy prometedores, no hay suficiente investigación para apoyar el consumo de la semilla de palta”. Es decir, aún no hay pruebas suficientes para estimar sus beneficios.

Más allá de sus propiedades nutritivas o “milagrosas”, tampoco está comprobado si comer la semilla es seguro. En un estudio publicado en 2013 por The Scientific World Journal se analizó el posible potencial genotóxico del extracto del hueso de la palta con ratones. Los animales a los que les fue administrado el líquido no presentaron cambios en su ADN, pero esto no quiere decir que un consumo excesivo de la semilla no pueda causar efectos adversos o secundarios en algunos individuos, como por ejemplo vómitos, náuseas, mala digestión, etc.

Se estima que al año se producen alrededor de 5 millones de toneladas de palta en todo el mundo. ¿Cuál será la siguiente moda que está por llegar que involucre a dicha fruta? El tiempo lo dirá.

 

Fuente: La Vanguardia