|

Manzur, el quinto elemento


La muerte de José Manuel De la Sota impuso una tregua. La cumbre del peronismo no K que sería el 19 de septiembre se postergó por duelo pero ya hay nuevo calendario: será en octubre en Capital Federal y sumará protagonistas que no figuraban en el bosquejo inicial.

 

Miguel Angel Pichetto confirmó que la cita se hará el 6 de octubre y enumeró como promotores al salteño Juan Manuel Urtubey, al jefe del Frente Renovador (FR) Sergio Massa y el cordobés Juan Schiaretti.

Pero agregó un quinto nombre: Juan Manzur, gobernador de Tucumán, que en agosto encabezó una rebeldía en la Liga de gobernadores del PJ, que tomó como base la eliminación del Fondo Sojero pero derivó en la irrupción un bloque con perfil crítico de la Casa Rosada.

El encuentro del 6 será la previa de un acto de presentación que se proyecta para mediados de mes y podría, no casualmente, hacerse el 17 de octubre. El objetivo es simple: mostrar un frente numeroso, con perfil opositor pero distante de Cristina Kirchner. Según supo Clarín, los armadores trabajan sobre una hoja de ruta con varios asuntos:

 # Armado. Al primigenio club de los 4 se suma Manzur pero la intención es llegar al acto de presentación, quizá el Día de la Lealtad, con un armado que reúna a más de ocho gobernadores y a unos 70 legisladores nacionales. La presentación, si no hay cambios, será antes de la aprobación del presupuesto y servirá como un indicador de una conducta compartida frente a ese proyecto que marcará diferencia con la actitud del dispositivo K.

 # Lenguaje. En la juntada del 6 de octubre, además de la mesa chica, se reunirán legisladores y asesores para definir el "nombre" o "marca" del espacio, que orbitará en torno a la idea de "alternativa", "otro camino" o "un cambio mejor". Se moverá sobre el concepto de la tercera posición, una opción a "la grieta" que expresan Macri y Cristina, que advierten como una "enfermedad".

 # Equipos. También comenzará la intervención de asesores y técnicos que definir un decálogo de ideas que funcionarán como matriz de la propuesta de ese sector del peronismo. Hay cinco grandes ejes: Trabajo, Educación, Baja de impuestos, Desarrollo Federal y Seguridad, sobre los que se redactarán diez ideas para "además de tener discurso opositor, presentar propuestas.

 # Esquema. No se hablará de candidaturas pero el tema empezará a rondar porque varios de los protagonistas están en la carrera para el 2019. La intención es acordar qué formato usará el "espacio" para definir las postulaciones del año próximo.

Pichetto, que participó de eso que se llamó "grupo CFI" -porque Manzur armaba las reuniones en esas oficinas- incluyó al tucumano en el póquer de referentes que, según detalló, se reunirán en Buenos Aires para potenciar el armado del Peronismo Federal.

Manzur tiene a sus diputados en el Bloque Justicialista (BJ) y recibió meses atrás a una comitiva de ese espacio en Tucumán, actividad que organizó Pablo Yedlin. Si finalmente se produce, el tucumano -que dice que el ciclo de Cristina terminó- habrá logrado lo que buscaba: una butaca en la mesa del peronismo federal.

En el espacio hubo cambios. Urtubey proponía demorar la confluencia de los distintos actores para sumar fuerza cada uno por su lado para, más adelante, unirse.

Massa dejó atrás un silencio de varios meses y volvió a escena. En medio, intervino en cumbres de gobernadores y cenó con intendentes del PJ bonaerense que orbitan al planeta Cristina. El tigrense tiene buen diálogo con los alcaldes pero no logran ponerse en sintonía sobre el esquema electoral. Los divide, claro, la ex presidente.

Massa levantó el tono crítico contra Mauricio Macri y se mantiene en la vereda de enfrente de la ex presidente y por eso, será uno de los referentes del acto múltiple de octubre.

Detrás de esas decisiones aparece un factor común: la crisis económica precipitó la tensión política y movimientos que se proyectaban para fines de año o principios del 2019 empiezan a asomar ahora.

Pichetto, durante un acto en Quilmes, pareció definir la matriz de ese peronismo que debutó en marzo pasado en Gualeguaychú: un partido de centro y nacional, diferente a Unidad Ciudadana (UC) donde, dice, "hay compañeros" pero también sectores de "izquierda dura".

"El peronismo tiene que recuperar la visión del centro nacional, esa visión que tuvo  en la conducción estratégica del General Perón, una alianza con partidos tradicionales: la Democracia Cristiana, el MID, partidos provinciales, espacios municipales", dijo Pichetto en Quilmes.

 

Fuente: Clarín