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El Gobierno quiere el Presupuesto en noviembre, pero sigue el poroteo

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El ministro del Interior afirmó que ven “mucha responsabilidad” en gobernadores y legisladores. La firma de la adenda implica un respaldo en términos políticos y, en la práctica, el visto bueno al Presupuesto. Ya firmaron Urtubey y Peppo, y esta semana desfilarían más gobernadores. 

 

El Gobierno quiere tener el Presupuesto aprobado antes de que en la Argentina se lleve a cabo la cumbre del G-20, uno de los íconos de la política de apertura al mundo que trazó la gestión macrista ni bien asumió. Si bien era un secreto a voces, este viernes el que puso esa fecha fue el ministro del Interior Rogelio Frigerio, el principal interlocutor del Ejecutivo con las provincias, quien dijo que confían en "tenerlo aprobado en noviembre".

La expectativa de Frigerio va en sintonía con los números que hacen en el oficialismo tras la foto que el Presidente se sacó con los gobernadores el martes. Como contó este diario, hay un paper que circula por despachos oficiales que marca que el Gobierno confía tener 140 votos en la Cámara de Diputados y 50 en el Senado. 

Frigerio no quiso confirmar ni referirse a estos números y optó por la prudencia; pero sí se encargó de destacar la receptividad que mostraron dirigentes de la oposición en la negociación. "Además del trabajo con los gobernadores y los ministros de economía provinciales, también hemos estado en contacto con los diputados y senadores de la oposición. Vemos mucha responsabilidad en el tratamiento de este Presupuesto", resaltó. 

Y, en esa línea, consideró que "lo que pasó el martes con el Presidente y la mayoría de los gobernadores es algo muy importante, que puede marcar un antes y un después en la Argentina".

Las palabras del ministro fueron unas horas antes de que pasara el chaqueño Domingo Peppo por Casa Rosada y se convirtiera en el segundo gobernador del PJ en estampar su firma en la adenda al Pacto Fiscal, una serie de medidas que acordó el Gobierno con los mandatarios como compensación al recorte de $100 mil millones de pesos que deberán soportar en conjunto. La firma de la adenda implica un respaldo en términos políticos y, en la práctica, el visto bueno al Presupuesto.

 

Peppo se unió así al salteño Juan Manuel Urtubey, que el jueves había sido el primero en ofrecer ese gesto a Mauricio Macri. En el Ejecutivo sostienen que desde el lunes se intensificará el desfile de gobernadores que sellarán su apoyo. De hecho, este viernes estaba previsto que también arribara el riojano Sergio Casas, pero a último momento debió cancelar su viaje a Buenos Aires por un asunto de gestión.

¿Cuáles son las provincias que acompañarían? Además de Chaco y Salta, en el Gobierno anotan, según el poroteo que trazan con el titular de la Cámara de Diputados Emilio Monzó; a legisladores de Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, La Rioja, Misiones, Neuquén, Santiago del Estero y San Juan. También creen que Martín Lousteau y sus aliados "jugarán bien".

"Prácticamente la totalidad de los gobernadores, que tienen como nosotros responsabilidad en el manejo de los recursos, coincidieron en que se necesita un Presupuesto equilibrado. Esto, que parece obvio, que los gastos no superen los ingresos, y que cualquiera en su familia intenta lograr todos los años, para la política es una novedad, no ocurrió nunca antes en la historia. Hablar de equilibrio fiscal era mala palabra. No era políticamente correcto", agregó.

La gran incógnita por estas horas es el Frente Renovador de Sergio Massa. El llamado inminente del Presidente al tigrense quedó en stand by otra vez dado que en Balcarce 50 consideran que "sería exponerlo" a un desplante ante la falta de señales amigables del exdiputado.

Con todo, el Gobierno se entusiasma con aprobar el proyecto antes del G-20. El escenario más optimista apunta a obtener dictamen de comisión el 27 de septiembre y llevarlo al recinto la primera semana de octubre. De darse ese camino, demasiado ambicioso incluso para varios legisladores oficialistas, el texto en el Senado podría llegar a votarse el 31 de octubre.

La segunda opción, según especulan en el Gobierno, es votar el proyecto el 24 de octubre en Diputados y el 15 de noviembre en la Cámara Alta. 

Frigerio, en tanto, fijó la fecha: "Esperamos tener el Presupuesto sancionado en noviembre". Es, en definitiva, lo que necesita el Gobierno para dar una señal fuerte a los mercados, además de renegociar con éxito el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional: "Queremos lograr calmar a los mercados y empezar a bajar la tasa de interés que también afecta a las posibilidades de inversión y de crecimiento", explicó el ministro coordinador.

Pese al optimismo del Gobierno, desde el PJ hay sectores que aseguran que todavía no hay ningún acuerdo cerrado y rechazan puntos del Presupuesto, como el Fondo Sojero y el subsidio al Transporte, que el oficialismo ya no tiene intención de ceder. Aún cuando todavía no envió el proyecto a la Cámara de Diputados -la fecha límite que establece la Constitución es el (sábado) 15 de septiembre pero podría llegar el lunes por tratarse de un día no hábil- y todavía no se inició la negociación formal con los legisladores.

 

 

 

Fuente: Clarín