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La grieta peronista amenaza escalar en el Congreso

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La Casa Rosada tomó nota de los cruces entre los mandatarios opositores. Buscará negociar con cada uno para evitar complicaciones en el tratamiento legislativo. 

 

A veces para muestra basta un botón. "Entre Macri y Perón, yo pongo primero la Patria", dijo tajante el gobernador peronista de Chaco, Domingo Peppo. Fue una respuesta directa a la ironía con la que un día antes, el pampeano y también peronista, Carlos Verna, había reprochado el respaldo que parte de los mandatarios provinciales de su partido prometieron a la administración de Mauricio Macri en medio de la discusión del Presupuesto 2019. 

El cruce de chicanas permitió palpar en plenitud la profundidad de las diferencias que dividen posiciones en el frente de gobernadores del PJ, un escenario del que el Gobierno ya tomó debida nota en la pretensión de evitar que esa pulseada termine complicando sus planes de cara al tratamiento legislativo del proyecto de presupuesto. Con ese afán, la estrategia oficialista contempla avanzar en los próximos días con conversaciones por separado con cada gobernador para intentar acercar posiciones sobre algunos puntos conflictivos y garantizarse respaldos clave en el Parlamento. 

El Gobierno logró el martes una señal política de los mandatarios peronistas, pero ese gesto está lejos de constituir una postura sólida y muchos menos una expresión unánime de los caciques provinciales de la principal fuerza opositora. De hecho, los gobernadores del PJ, reunidos en el CFI previo a la foto con Mauricio Macri, no lograron siquiera ponerse de acuerdo para ofrecer un pronunciamiento de consenso sobre las negociaciones en marcha con la Casa Rosada. 

Si bien formalmente reconocen la importancia de garantizar que Macri cuente con un presupuesto, puertas adentro las posiciones se enfrentan entre quienes privilegian ese objetivo y aquellos que, en mayor o menor medida, marcan fuertes diferencias con el Ejecutivo nacional. Dentro del grupo más ´dialoguista´ se ubican el cordobés Juan Schiaretti y el salteño Juan Manuel Urtubey. Allí también podrían contarse a Peppo, el misionero Hugo Passalacqua y el sanjuanino Sergio Uñac. 

"Vamos a hacer todos los esfuerzos a nuestro alcance para que Argentina tenga aprobada su Ley de Presupuesto, aportando así a la gobernabilidad, y esto es importante remarcarlo, sin perjudicar los intereses de los sanjuaninos", afirmó ayer Uñac. En un línea más crítica se encolumnan Juan Manzur (Tucumán), Gildo Insfrán (Formosa), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Lucía Corpacci (Catamarca) y Mariano Arcioni (Chubut). Allí, más allá de admitir la necesidad del Ejecutivo de contar con un presupuesto, reclaman garantías de continuidad de los proyectos de obra pública y fondos para contener el deterioro social. "No vamos a ser los socios del ajuste", le advirtió un referente de ese sector a este diario. Y advirtió que será clave para la sanción del Presupuesto que en las próximas semanas se destraben algunas de las propuestas que acercaron en los últimos días al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien lleva adelante la discusión con los gobernadores en representación del Ejecutivo. Verna, el puntano Alberto Rodríguez Saa y la santacruceña Alicia Kirchner, se inscriben -a su vez- en el sector que asume la posición más dura en las negociaciones, al punto que hasta resistieron posar en la foto del martes junto al Presidente. 

"La única preocupación del Gobierno es mandar señales a los mercados y a Washington. Que firmemos es solo un hecho decorativo", acusó un mandatario de ese grupo. 

 

 

 

Fuente: El Cronista