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Déficit y default, los fantasmas de los gobernadores por el ajuste


Temen que el recorte nacional dañe sus cuentas. Calculan que podrían compensar 60% del ajuste.

 

"En un ajuste todo pierden. Si no, no sería ajuste". Casi un mandamiento, la frase la repite un macrista y grafica la encerrona de la negociación entre la Casa Rosada y los gobernadores por el presupuesto 2019.

Pasó la cumbre entre Mauricio Macri y 19 gobernadores -más "cancilleres" de otras tres, y dos ausencias- y dejó un guiño político de los opositores para que el gobierno consiga, aun con fórceps, los votos para la ley.

Falta el detalle minucioso del paquete de proyectos -Presupuesto, reforma impositiva y addenda del Pacto Fiscal- donde quedará escrito el debe-haber final de las provincias: cuánto será el ajuste, y cuánto las compensaciones.

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Los gobernadores se preparan para un escenario áspero: que el hachazo nacional y la caída de la economía dejen sus cuentas en rojo. Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, una de las provincias que hace años tiene superávit, y uno de los mandatarios que pegó el faltazo, le agregó otra densidad. "Muchas provincias pueden entrar en default", alertó.

Sin ese fatalismo, desde otros distritos alertaron sobre el impacto del ajuste. "Si nos hacemos cargo de cubrir todo lo que corta Nación, dejamos de tener superávit", detalló un ministro de una provincia peronista.

De los datos que circulan entre ministros, el mapa nacional pasó de tener 19 provincias con rojo fiscal cerrado el período 2017 a que las deficitarias sean menos de diez a mitad de 2018. El dato lo ratifican, sin detalles, en Nación.

En otro distrito, de buen diálogo con la Casa Rosada, hacen la misma advertencia: señalan que ajustaron gastos los primeros trimestre del año para cerrar sin rojo y se resignan a que el hachazo nacional destroce ese equilibrio.

Desde una provincia norteña, esperan el mismo efecto que podría agravarse por efectos colaterales: que el parate económico golpee la recaudación propia y, como dice un gobernador, en época de crisis bajan los ingresos y suben los egresos porque aumenta la demanda.

 

Fuente: Clarín