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Martín Grande golpea bajo y le sale mal

El legislador nacional no tiene límites cuando trata de agraviar a la oposición. En su rol de representante de Cambiemos, se fue de mambo e intentó descalificar a su par, Pablo Kosiner, acusándolo de una supuesta falta de trabajo en proyectos sensibles relacionados con los donantes universales de órganos. Grande no solamente demostró su ignorancia nuevamente, sino su falta de memoria por la tarea que llevó adelante en la materia el peronista, ya que fue el impulsor, hace años, de las mesas de Cucai en las escuelas donde se vota, entre otros proyectos vinculados con la problemática.  Pase y lea.

 

Tras el episodio en el que comparó a la gestación humana y las mujeres con marsupiales durante el debate por el acceso al aborto seguro y gratuito en el Congreso, el diputado nacional de Cambiemos Martín Grande continúa su esfuerzo por demostrar su ignorancia, poca preparación y precariedad intelectual. En esta oportunidad, el empresario mediático y legislador por Salta, editorializó sobre la aprobación unánime de la “Ley Justina” en Diputados y cuestionó a su par Pablo Kosiner, a quien acusó de “no avocarse al tema antes”, pese a perder un hijo de 16 años que esperaba un trasplante de riñón. 

“Fue la primera ley importante que tratamos en la sesión y no hacía falta destacar tanto la vida de Justina, pero si había una persona que tenía que hablar era Pablo Kosiner”, afirmó Grande, quien calificó de “importante y emocionante” el discurso del presidente del bloque Argentina Federal, al tiempo que recordó que “su hijo, Juan Pablo Kosiner, murió a los 16 años esperando un trasplante de riñón”.

Inmediatamente después, llegó el inoportuno y poco estudiado comentario de Grande, cuyo episodio marsupial motivó un llamado de la oficina de Jaime Durán Barba para interiorizarse sobre la falta de asesoría del legislador salteño de Cambiemos.

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“La diferencia es que los padres de Justina, se pusieron a trabajar inmediatamente para que no le pase a otros, mientras que a Kosiner le pasó lo mismo o peor y se podría haber abocado al tema antes”.

Por su parte y visiblemente emocionado, Pablo Kosiner sostuvo durante su alocución que "si las circunstancias de la vida hubiesen sido otras, debería estar ahí, con los papás de Justina y esta ley podría llamarse Ley Juan Pablo".

"Tuve la situación desgraciada de perder a Juan Pablo, en una terapia del hospital Italiano, esperando un trasplante en emergencia nacional", expresó Kosiner al recordar a su hijo fallecido en 2011. Antes de su pérdida, Kosiner ya había impulsado la instalación de mesas de Cucai para que los electores también pudieran manifestar su intención de donar órganos.

Ya entonces, Kosiner, quien era ministro de Seguridad de Salta presentó un proyecto muy similar a la “Ley Justina” en Diputados, llamada “Ley del donante Universal”, que reflotó en 2017, que implicaba, justamente, que toda persona debería ser donante de sus órganos o tejidos cadavéricos, desde su nacimiento y salvo la expresión negativa en contrario como única manera de anular esa presunción, realizada por la persona en vida.