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De Macri a los gobernadores, pasando por Barrionuevo y Sáenz a Fellner

 

Los gobernadores están en el peor momento con Macri tras la detención de Fellner. Piensan endurecerse y hacerlo sentir en el Congreso. La foto de Barrionuevo con Sáenz, el catalizador.

 

La relación de los gobernadores con Mauricio Macri atraviesa su peor momento en los dos años de gestión del PRO tras la detención del exgobernador jujeño, Eduardo Fellner.

Los gobernadores creen que se quebró la confianza que habían tejido con el presidente y que su "dialoguismo" esconde detrás una serie de maniobras que incluso atentan contra la libertad de los dirigentes del peronismo. A esto se suma que, como anticipó LPO, el ministro Nicolás Dujovne ya comenzó a pasar el peine fino por los giros a las provincias.

Fellner no es cualquier dirigente: es un exgobernador querido por el PJ, partido que presidió, y su detención motivó un comunicado firmado por la liga de mandatarios provinciales, desde los más duros a los más dialoguistas suscribieron el comunicado. Es un hecho inédito, puesto que en tan solo una semana firmaron dos documentos muy críticos contra la Rosada.

El exgobernador jujeño se aprestaba a sumarse al trabajo del bloque del peronismo dialoguista como una suerte de coordinador técnico de la bancada y su detención cuando ni siquiera estaba procesado, fue visto por los gobernadores como una prueba fehaciente que en el Gobierno están decididos a demoler hasta las versiones más moderadas del PJ. "La causa es un invento y el juez es impresentable", afirmó a LPO un dirigente de diálogo fluido con los gobernadores y Fellner.

El anterior comunicado los gobernadores  habían firmado contra la intervención del PJ, que fue tomado como una maniobra burda del macrismo. La intervención del partido golpea directo a los mandatarios, tanto porque forman parte de las autoridades del PJ nacional como por la intromisión de Luis Barrionuevo que vuelve imposible para los gobernadores encontrarle algún lado bueno a la maniobra, por más que haya expulsado a José Luis Gioja que básicamente obedecía órdenes de Cristina Kirchner.

La foto de este jueves de Barrionuevo con el intendente de Salta, Gustavo Sáenz, hoy principal candidato de Cambiemos en la provincia de Juan Manuel Urtubey, cayó pésimo entre los gobernadores, que decidieron contraatacar.

Olvidado el pacto de la Moncloa con Macri, ahora endurecerán la postura en el Congreso y para eso ya presionaron a Miguel Ángel Pichetto para que le ponga una pausa a su afición por el dialoguismo con el PRO.

En ese sentido, planean unirse al resto de la oposición para citar de nuevo al ministro Luis Caputo, que se salvó de lo peor de la interpelación en el Congreso por el escándalo del papelito que le sirvió en bandeja la ultra kirchnerista Gabriela Cerruti.

Al mismo tiempo, amenazan con dos medidas que perjudicarían seriamente al plan económico del Gobierno: una es la presentación de proyectos para frenar los tarifazos y otra es la posibilidad de bajarse pacto fiscal como hizo el gobernador pampeano Carlos Verna.

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