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Condenan a Carlos Puga por injurias contra Eduardo Barrionuevo

Los jueces de la Sala I del Tribunal de Impugnación, Luciano Martini y Ramón Medina condenaron por injurias a Carlos Eugenio Puga por injurias al exdiputado Eduardo “Garfio” Barrionuevo. Hicieron lugar al recurso de casación interpuesto en la querella y revocaron la absolución dictada por el juez de la Sala VII del Tribunal de Juicio

 

Puga había sido absuelto porque el hecho no encuadraba en la figura penal del delito de injurias. Los jueces de Alzada ordenaron remitir el expediente al Tribunal de Juicio para que imponga la pena correspondiente, previa constatación del estado patrimonial de Puga.

Los jueces tuvieron en cuenta que los dichos vertidos por el acusado, todos relacionados con un determinado proceder y a una supuesta vinculación con la última dictadura militar, basados en simples conjeturas, tienen un contenido injuriante que constituyeron una ofensa hacia la personalidad de Barrionuevo, que excede el marco de las simples expresiones y revelan entidad suficiente para desacreditar el honor, sobre todo al haber llegado al conocimiento de la opinión pública.

Los jueces estimaron que la conducta desplegada por Puga es reprochable penalmente, ya que posibilitó que las afirmaciones vertidas sean difundidas frente a un número indeterminado de personas, sin que se haya dado la posibilidad al querellante de contrarrestarlas.

También expusieron que la injuria, por definición, comprende una ofensa genérica al honor ajeno, y se resume en un ataque a la honra de la persona o al crédito de ella, merced a una imputación de una calidad, costumbre o conducta, socialmente disvaliosas. 

La acción fue instada por el exdiputado Eduardo Ernesto Barrionuevo a raíz de una nota periodística publicada en noviembre de 2015 en el diario El Tribuno.

La nota fue publicada el 10 de noviembre de 2015 y dice lo siguiente:

"El exdiputado Barrionuevo era un infiltrado en la UNSa

En el juicio por los casos de docentes y estudiantes desaparecidos durante el proceso, un docente apuntó al dirigente del PJ.

"En la Universidad de Nacional de Salta había infiltrados que estaban en contra de las ideas de izquierda y uno de ellos era Eduardo Barrionuevo", expresó Carlos Eugenio Puga, decano de la Facultad de Ciencias Exactas, durante el testimonio brindado ayer en el juicio por la megacausa de la UNSa II en el Tribunal Oral Federal.

El docente se refirió en estos términos al rol que desempeñó el exdiputado del PJ del que dijo que se inscribió como estudiante en el marco de un programa de estudios que la universidad habilitó para personas mayores de 25 años que no habían terminado la secundaria.

"Ese programa posibilitó que ingresara mucha gente que no necesariamente se inscribía para estudiar, sino para espiar las actividades de los estudiantes y ese era el caso de Barrionuevo", aseguró a El Tribuno tras brindar su testimonio. Puga fue citado como testigo por el caso del secuestro y desaparición del estudiante de la UNSa Carlos Humberto García y su esposa Nora Ester Saravia, cuyos rastros se perdieron el 13 de agosto de 1976.

"Esa noche ellos cenaron en mi casa y con mi esposa los acompañamos hasta la casa donde vivían con su pequeña hija. Al otro día me llamó el padre de Nora y me contó que personas desconocidas le dejaron la nena", contó el docente. Y agregó: "Nunca más los volvimos a ver". Dijo que por la actividad que desarrollaba en Grupo Universitario de Trabajo (GUT), recibió amenazas en su trabajo y que luego de la desaparición de la pareja amiga se fue de la provincia. "Por esta situación recién pude terminar la carrera de ingeniería química en 1983", dijo. Puga contó que fue testigo del secuestro y desaparición de Pedro José Tufiño Ruiz, otro estudiante de la UNSa. "Tufiño vivía en una torre contigua a la mía en el barrio Casino y observé cuando una noche lo sacaron del departamento y lo cargaron en una camioneta", indicó.