Los riesgos financieros que opacan el desarrollo de Vaca Muerta

Resultado de imagen para vaca muerta

Un estudio privado alerta sobre las dificultades de la reducción de las subvenciones, un escenario de demanda cada vez más incierto para el petróleo y el gas, altos costos de producción, competencia y litigios y riesgos medioambientales, entre otros.

 

El desarrollo y la inversión en Vaca Muerta, las reservas de petróleo y gas no convencional más importantes del país en la Patagonia, estuvieron siempre entre los principales objetivos del Gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, en los últimos meses la situación de la economía local comenzó a complicar también los planes, que preveían hasta duplicar la producción de petróleo y gas en los próximos seis años.

Según un informe privado, elaborado por analistas del Instituto de Economías Energéticas y Análisis Financiero (IEEFA), con base en los Estados Unidos, hoy los "riesgos financieros" opacan el desarrollo de reservas de petróleo y gas en Vaca Muerta.

"El plan enfrenta obstáculos fuertes de las actuales fuerzas fiscales, de mercado, políticas y ambientales que probablemente continúen y atrasen, sino detengan totalmente su progreso. El plan argentino requiere subsidios sustanciales de largo plazo. El Gobierno nacional ha prometido importantes subsidios a la producción de intereses globales de petróleo y gas que no puede costear", destacó el texto del informe, firmado por Tom Sanzillo, director de finanzas, y Kathy Hipple, analista financiera de IEEFA.

De 2016 a 2018, la Argentina redujo estos subsidios en un 54% (de USD 15.600 millones a USD 7.200 millones). El informe destaca que la economía argentina está "destrozada" por la "alta inflación, la devaluación de la moneda, los déficits fiscales y una política comercial fallida", que requirió un rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI), por el cual la Argentina acordó reducir aún más los subsidios a la producción y al consumo.

"Esta reducción se producirá en un momento en que el plan energético del país y sus socios requieran más subsidios para cumplir con los ambiciosos objetivos de producción de la Argentina. Las acciones recientes para reducir los subsidios han demostrado ser perjudiciales y significan una promesa rota por parte del gobierno argentino", destacaron Sanzillo y Hipple en su análisis.

La estatal YPF firmó acuerdos de asociación con algunas de las principales compañías del mundo, como BP, Exxon Mobil, Total, Chevron, Shell, Equinor y otras. Pero según los analistas, la empresa argentina está financieramente mal preparada para asumir este papel. "Su plan de negocios está fuertemente vinculado a los subsidios del Gobierno, que representan la diferencia entre pérdidas y ganancias. La posición financiera de la compañía se caracteriza por un débil desempeño de sus acciones, erosionando los ingresos, disminuyendo el flujo de efectivo y producción plana", explicaron.

 

 

 

Fuente: Infobae