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Tucumán: piden informes por la compra de armas israelíes

La adquisición de armas de origen israelí que realizó el Gobierno tucumano generó una serie de críticas por la inversión y por las complicaciones que se pueden generar por el uso de esas pistolas.

 

Mientras tres legisladores opositores ya pidieron al PE que brinde informes sobre la operación, especialistas cuestionaron que se haya decidido comprar esos instrumentos importados, cuando en el país existe una fábrica que las produce por menos valor.

El PE, según informó, adquirió, entre otros elementos, unas 4.000 pistolas 9 milímetros marca Jericho, con miras especiales a un valor de U$S 950 dólares (o a $36.451). La inversión total fue, de acuerdo al proyecto presentado en la Legislatura, de U$S 3,8 millones (o casi $146 millones). Un arma similar, de marca Bersa, según comerciantes y especialistas, tiene un valor en el mercado de unos $ 14.000, aunque por cantidad se podría obtener un descuento promedio del 35%.

El año pasado, el PE, a través del decreto 2.628/17, autorizó la compra de armas 9 milímetros de esa marca. En esos momentos, el valor de cada pistola era de poco más de $10.000 y la adquisición generó una erogación de poco más de $ 5,5 millones. “Formalmente le solicité hoy (por ayer) al ministro (Claudio) Maley que informe por qué no tuvieron en cuenta esa marca, ya que se podrían haber adquirido armas similares a un valor de entre $ 15.000 y $ 21.000. Además es una empresa que ofrece repuestos y que es reconocida a nivel mundial porque las exporta a diferentes países”, dijo el legislador radical Eudoro Aráoz.

Los legisladores José Canelada y Adela Terraf, también de la Unión Cívica Radical, elevaron ayer un pedido de informes dirigido al gobernador, Juan Manzur, para que explique por qué “optó por cambiar el equipamiento por otro que tiene un costo de hasta tres veces más”. También, según la nota presentada, solicitaron que se explique por qué la operación se hizo con una empresa como intermediaria (Grupo Patagónico SRL) y no de manera directa. “Si el PE cuenta con la vía de excepción para realizar compras directas, ¿por qué emite un decreto y pide el aval de la Legislatura? También pretendemos conocer las razones técnicas por las que se decidió contratar a esa firma como intermediaria”, dijeron los radicales.

 

Hablan los especialistas

Comerciantes del rubro de las armas aseguran que, como todas las armas de origen israelí, las gestionadas por el Gobierno son de gran calidad, aunque aclararon que aquí no son fáciles de conseguir y que, como todas las importadas, es difícil conseguir repuestos para repararlas. Señalaron además que las Bersa son de buena calidad y tienen una ventaja: la empresa situada en Buenos Aires ofrece garantía de por vida.

“Si yo hago una venta legal, el comprador puede gozar de los mismos beneficios durante dos años. Esto no es verso, está escrito en la caja”, explicó Pedro Cabrera, usuario y cliente de uno de los comercios que se dedican a la venta de armas.

Franco D’Andrea es un reconocido instructor de tiro en la provincia. “Nadie puede discutir la calidad de las armas que se va a adquirir. Pero me atrevo a decir que, por el fin que se les dará, entregárselas a los miembros de la fuerza, es mejor la Bersa, ya que tiene garantía de por vida”, indicó.

“La pistola Bersa es un arma reconocida a nivel internacional. Pero sobre todas las cosas, además de la garantía, en el mercado se puede conseguir todo tipo de accesorios y repuestos. No se debe cruzar el mundo para hacer un reclamo porque la fábrica está a 1.200 kilómetros”, indicó Pablo Garolera, otro especialista.

Ambos instructores opinaron que Jericho es una marca internacionalmente conocida, pero que no es la que utilizan las fuerzas policiales del mundo. “La más utilizada es la Glock, por su ductilidad y capacidad. Su costo es de unos U$S 600 (unos $23.000)”, explicó D’Andrea. Garolera agregó: “a ese valor hay que agregarle los costos de importación, que la hacen un poco más cara”.

 

Siete distintas

Los especialistas también indicaron que, si se concreta la operación, serán siete las marcas de pistolas que tienen los policías: ya cuentan con Colt, Ballester Molina, Browning, FM Classic, Taurus, Bersa y, ahora, Jericho. “Operativamente eso es un problema. Los policías en medio de un enfrentamiento se quedan sin balas y le piden a un compañero un cargador lleno, pero quizás no sea de la misma marca y, por ende, no la podrá utilizar”, indicó D’Andrea.

Por su parte, Garolera explicó que la multiplicidad de marcas también puede llegar a generar problemas logísticos. “No es lo mismo comprar repuestos o accesorios para una misma arma que para varias porque serán varios los pedidos y, al ser en menor cantidad, no se podrá pelear por un mejor precio. Desde mi punto de vista, esta es la oportunidad para comprar pistolas iguales para todos los uniformados”, concluyó.

 

Explicación oficial

El secretario de seguridad justificó la compra en cuestiones técnicas y de financiamiento. “Hay cuestiones técnicas que hacen que esas pistolas (de origen israelí) sean mucho más seguras para los policías que las otras”, explicó Luis Ibáñez, secretario de Seguridad de la Provincia y ex comisario. “Con el ministro (de Seguridad, Claudio) Maley no tendremos ningún problema en informar cuáles fueron las razones por las que nos inclinamos por esta compra”, agregó. El funcionario dijo además que “esta empresa nos ofrecía un financiamiento muy importante para poder adquirirlas, y esa fue otra de las razones”. A través de un DNU del gobernador Juan Manzur, que será tratado por la Legislatura, el Gobierno prepara una inversión de U$S 8,5 millones. El objetivo es concretar la compra de 4.000 chalecos antibalas, 4.000 pistolas 9 milímetros, 100 escopetas, 50 fusiles de asalto y 20 lanzagranadas. Además, una iniciativa permitirá la incorporación de 700 vigías, que se capacitarán para convertirse en policías municipales.

 

 

 

Fuente: La Gaceta