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El FMI insiste con ajustar salarios y aumentar tarifas

Christine Lagarde.

El rediseñado programa de reforma económica apoyado por el FMI está dando sus primeros resultados según coinciden tanto el Gobierno como las autoridades del Fondo.

 

De acuerdo a lo establecido en el Memorando de Política Económica y Financiera, los mercados financieros se han estabilizado desde fines de septiembre, luego de la adopción del nuevo marco de política monetaria.

Para el gobierno argentino, después de la apreciación de la moneda en octubre: el peso ha flotado dentro de la zona de no intervención y las tasas de interés a corto plazo han retrocedido a su nivel de fines de septiembre.

Un punto que, a juicio del Gobierno “consolidó la confianza en el plan de estabilización” fue la aprobación del presupuesto 2019 “con un amplio apoyo político”

Como resultado, la demanda de bonos argentinos se ha fortalecido y las primas de riesgo soberano se han reducido, aunque no dejan de aclarar que permanecen en niveles altos. Justamente este miércoles el riesgo país llegó a 781 puntos básicos.

En sus primeros enunciados se explica que “la recesión que afecta actualmente a Argentina” es producto del “impacto de la grave sequía… así como el endurecimiento de las condiciones financieras externas”.

Por estas causas “ha sido necesario recalibrar nuestras políticas fiscales y monetarias para garantizar la estabilidad macroeconómica”. Reconocen que “esto inevitablemente afectará a la economía real a corto plazo” y explican que protegieron a los más vulnerables. Para luego reafirmar “que estas políticas sentarán una base sólida para el crecimiento y la estabilidad futuros.

Respecto de las expectativas económicas el documento afirma que “se espera que la economía comience a recuperarse en el segundo trimestre de 2019. Como consecuencia de una débil demanda interna es probable que la contracción se extienda hasta el primer trimestre del año próximo”, afirmación que sorprende ya que en la Casa Rosada se maneja que la recuperación comenzaría en marzo del año que viene.

La expectativa esta puesta que, en el segundo trimestre, se vislumbre un repunte en la agricultura (se espera recuperar totalmente el 30 por ciento producción perdida en 2018 por la sequía) debería conducir a una recuperación gradual de la actividad económica.

 

Fuente: Ámbito