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Lagarde pronosticó que el programa acordado será "un éxito"

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró que el programa por 50.000 millones de dólares acordado con Argentina "tiene todas las oportunidades de ser un éxito" y sostuvo que su aprobación es una "evidencia de la confianza" de la comunidad internacional a las reformas económica que encara el Gobierno.

 

Por su parte, el jefe de la misión del organismo multilateral en la Argentina, Roberto Cardarelli reconoció, ante una pregunta de ámbito.com, que se pueden "justificar ciertas formas de intervención" del Banco Central en el mercado de cambios. Por su parte, Alejandro Werner, encargado del Hemisferio Occidental, agregó que los regímenes de metas de inflación "han funcionado muy bien" en la región como mecanismo de ajuste a choque externos y consideró que "es lo que el Banco Central de la República Argentina está implementando bajo este programa".

Lagarde ofreció una conferencia de prensa después de que el Directorio Ejecutivo del organismo aprobara Washington, un acuerdo Stand-By para la Argentina de tres años por 50.000 millones de dólares, equivalente a 35.379 millones de Derechos Especiales de Giro (la unidad del Fondo), o alrededor de 1.110% de la cuota del país en el FMI, en lo que constituye el mayor desembolso en proporción los aportes que hacen los países miembros.

La decisión del Fondo permite a las autoridades argentinas realizar una compra inmediata de 15.000 millones de dólares. La mitad de ese monto -7.500 millones de dólares- se destinará al respaldo presupuestario. El monto restante del crédito del FMI, es decir 35.000 millones de dólares "estará disponible a lo largo de la duración del acuerdo, supeditado a exámenes trimestrales a cargo del Directorio Ejecutivo", señala un comunicado difundido por el FMI. En el mismo se agrega que "las autoridades han anunciado la intención de girar contra el primer tramo del acuerdo, pero posteriormente tratarán el resto del acuerdo con carácter precautorio".

La aprobación de esta línea constituye una muestra de la "confianza" de la comunidad internacional en las reformas que lleva adelante la Argentina y "en apoyo del plan económico del gobierno nacional que es respaldado por el Fondo", dijo Lagarde. La titular del Fondo también afirmó que el organismo está "contribuyendo con este esfuerzo a brindar soporte financiero que impulsará confianza en los mercados y dará tiempo a las autoridades" para llevar adelante la corrección de las vulnerabilidades que sufre la economía argentina.

Como viene aclarando en cuanta oportunidad puede, la titular del Fondo señaló que el gobierno argentino estuvo a cargo de"diseñar, y concebir" el programa de reformas para la ayuda financiera y subrayó, en varias oportunidades, que las autoridades nacionales son los "dueños plenos" del plan. "Es en ese espíritu de sociedad y cooperación que hemos trabajado juntos: en base a un programa que es de ellos (el gobierno argentino) y que creemos que si es implementado será un éxito", afirmó Lagarde.

Lagarde sostuvo que el acuerdo tiene cuatro pilares. Uno consiste en que "fortalece la posición fiscal acelerando el ritmo de reducción del déficit para restaurar el equilibrio primario en 2020, un año antes que plan inicial. Esta medida va a reducir la necesidades financieras del Gobierno, encausar la deuda pública, y va a sentar las bases para mejorar la confianza y generar crecimiento inclusivo en el futuro".

El segundo fundamento apunta a reducir la inflación. Al respecto, la titular del FMI sostuvo que "sabemos que la inflación en general afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad e incide en la confianza y la prosperidad". Y consideró que bajar los índices de precios se logrará a través de "un Banco Central independiente que pueda poner metas inflacionarias realistas y que se comprometa con mantener un tipo de cambio determinado por el mercado y flexible".

Como tercer pilar se refirió a "proteger a los segmentos más vulnerables de la sociedad asegurando que no caiga el gasto de programas sociales como porcentaje del PBI en tres años". Puntualizó que el plan contempla que, en caso de un deterioro, existen disposiciones para aumentar las asignaciones sociales. También se refirió a que se realizarán esfuerzos para igualar las condiciones entre hombres y mujeres, lo que implica medidas orientadas a aumentar la participación de las mujeres en el mercado de trabajo.

El cuarto pilar consiste en "reducir progresivamente las tensiones en la balanza de pagos". Al respecto indicó que esto implica "reconstituir las reservas internacionales y mitigar la vulnerabilidad de Argentina a presiones sobre la cuenta de capital".

"El programa que las autoridades (argentinas) discutieron con nosotros está basado en un régimen de política monetaria de metas de inflación en el que el tipo de cambio flota libremente, pero al mismo tiempo, nosotros reconocemos las circunstancias particulares del mercado que presenta una muy alta volatilidad, condiciones desordenadas en las que el tipo de cambio se mueve muy rápidamente con importantes volúmenes negociados y otras condiciones que pueden justificar ciertas formas de intervención", precisó Cardarelli ante una pregunta de ámbito.com.

Agregó que "el programa contempla ciertas formas de intervención que son consistentes con el hecho que el tipo de cambio necesita ser libre para responder a las condiciones del mercado y ser coherente con los fundamentos macroeconómicos". El jefe de la misión argentina enfatizó que "el programa fue muy cuidadosamente diseñado alrededor de un régimen de política monetaria consistente en metas de inflación en el que el tipo de cambio flota libremente con las advertencias que antes mencioné".

Por su parte, Werner consideró que "los regímenes de metas de inflación fueron realmente exitosos para eliminar situaciones de disfuncionalidad de los mercados financieros" y agregó que "lo que vemos países como Colombia, Brasil, México y otros mercados emergente es la combinación de bancos centrales con regímenes de inflation targeting (metas de inflación) y tipo de cambio flexible, con intervenciones poco frecuentes y que han funcionado muy bien para manejar estos regímenes cambiarios y que tipo de cambio sirva como mecanismo de ajuste a choque externos". A juicio del responsable del Hemisferio Occidental del Fondo, esto "es lo que el Banco Central de la República Argentina está implementando bajo este programa".

También se le preguntó cómo interpretaban la salida del Federico Sturzenegger teniendo en cuenta que además había sido firmante de la Carta de Intención. Lagarde respondió que lo importante son "los programas no las personas" aunque informó que habló con Luis Caputo que mostró un "total apoyo y adhesión a lo firmado".

 

 

 

Fuente: Ámbito