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Sturzenegger advirtió que si no baja la inflación subirá la tasa

El presidente del Central admitió que el costo de vida de marzo no era el que esperaba. El peso de tarifas y el dólar.

 

"Hemos tenido un número de inflación de marzo que no era el que estábamos esperando, sin duda alguna". La confesión fue de Federico Sturzenegger, el presidente del Banco Central. Frente a la previsión de un abril que también tendrá un costo de vida por arriba del 2%, el titular de la entidad monetaria remarcó que la "inflación tiene que bajar mucho desde mayo". En caso que eso "no se diera", Sturzenegger subirá las tasas de interés, algo que considera necesario para domar el costo de vida.

Los precios "regulados" como las tarifas de luz, agua, gas y transporte alteraron las estimaciones de inflación del Central. Entre enero y abril aportarán 3,1% de inflación, según Sturzenegger, pero esa carga bajará a 1,5% entre mayo y diciembre.

La meta oficial de inflación de este año es del 15%. A fines del año pasado, en una conferencia donde Sturzenegger se lo veía incómodo, se la subió con respecto al 12% que figuraba en la política de "metas de inflación" que desarrolla el Banco Central. Pero con un acumulado de 6,7% en el primer trimestre, la pauta anual parece estar más cerca del 20%.

"El Gobierno decidió concentrar los aumentos de regulados en los primeros 4 meses. Eso aliviará durante el resto del año", auguró Sturzenegger. En rigor, todavía quedan incrementos del agua (en mayo, mínimo de 26%) y transporte (junio, en un porcentaje idéntico al que está vigente desde comienzos de mes). El titular del Central justificó los aumentos para atender "la situación fiscal", ya que los menores subsidios hacen que caiga el déficit público.

Con economistas como Miguel Bein, Daniel Artana, Ricardo López Murphy, Fausto Sportorno y Jorge Vasconcelos escuchándolo, Sturzenegger habló en el informe de política monetaria. El titular del Central señaló que los consultores tienen una mayor expectativa de devaluación que el Central, por ejemplo. En cambio, encontró positivas otras expectativas.

En diciembre (previo a que se conociera el cambio de metas de inflación), el relevamiento de expectativas entre economistas y expertos indicaba que la inflación iba a ser de 1,49% entre enero y abril y de 1,27% entre mayo y diciembre en un promedio de todas las mediciones. En marzo, corrigieron a 2,14% la inflación del período enero-abril, pero mantuvieron en 1,25% la estimación mensual del incremento en el costo de vida para el resto del año. En ese sentido, Sturzenegger cree que hay una visión compartida sobre la caída de la inflación "núcleo".

"Hay cuatro motivos por los que la inflación bajará. Los regulados van a subir menos que hasta ahora. El tipo de cambio no debiera moverse mucho. Los acuerdos salariales que se están cerrando están en línea con la pauta de inflación anual (en torno al 15%) y llevamos adelante una política monetaria restrictiva", puntualizó Sturzenegger. Según su perspectiva, la excepcionalidad de los "regulados" hace olvidar que la "inflación núcleo" está en caída.

La decisión de subir las tasas si la inflación continúa en alza fue repetida por Sturzenegger una y otra vez. Durante su exposición -también respondió preguntas- más tarde admitió que las altas tasas de interés también generan un efecto contractivo. Pareció reconocer que pueden ser una herramienta útil para contener el costo de vida, pero que afectan la actividad productiva. Desde que se anunció el cambio de metas de inflación, el Central retocó dos veces la tasa, con una reducción de 75 puntos en cada ocasión. De esa forma, cayó de 28,75 a 27,25%. "El nivel actual es el adecuado".

Desde junio de 2016 hasta febrero de 2018 hubo una baja en la "inflación núcleo" del 39,4% al 21,6% interanual, en un proceso de "desinflación", que "no ha sido tan lineal en estos meses de 2018". La economía creció un 4% el año pasado y ya lleva "siete trimestres consecutivos de crecimiento", liderados por la inversión, que creció 21% en términos reales en el cuarto trimestre del año pasado.

 

 

 

Fuente: Clarín