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#Tucumán: qué se sabe hasta ahora del doble homicidio de policías

En el doble homicidio de los policías ocurrido ayer en el interior del parque 9 de Julio solo hay dos datos certeros. Uno es que el cabo Sergio Páez González y el sargento Cristian Marcelo Peralta fueron asesinados con suma frialdad en un lugar donde casi no hay nadie. El otro, que los uniformados no tuvieron tiempo ni siquiera para tocar sus armas y no tenían puestos los chalecos antibalas. Según sus superiores, lo habían dejado en la camioneta que utilizaban para realizar controles de rutina.

 

Al cierre de esta edición, los investigadores de la fuerza trataban de buscar datos para dar con el homicida. El hecho ocurrió ayer pasadas las 4.30 en la zona de la Casa del Obispo Colombres, en el parque 9 de Julio. Páez González y Peralta intervinieron, según sus compañeros, en un incidente común y corriente. Pero los recibieron a disparo limpio con un arma letal como es una pistola 11.25.

Hasta el momento poco se sabe del autor del doble crimen. Los pesquisas que trabajan bajo las órdenes de la fiscala Adriana Reinoso Cuello saben que el homicida se movilizaba en una Toyota Hilux blanca o gris plata y, al parecer, sabe del manejo de armas. Los policías creen que no hizo más de ocho disparos. Siete dieron en el blanco. Un proyectil impactó en el cuerpo de Peralta y los otros cinco en la humanidad de González Páez.

Ayer a última hora fue viralizado por los compañeros de la víctima el identikit del sospechoso que fue elaborado por el testigo clave en el caso. Creen que se trataría de un hombre de entre 30 y 40 años, de estatura baja, cuerpo robusto y pelo corto castaño. De acuerdo a la descripción, el prófugo tenía las pupilas dilatadas, como si estuviera bajo los efectos de alguna droga. El autor del doble crimen habría estado vestido con camisa mangas largas color clara y jeans. La identidad de la persona que aportó estos datos se mantiene en reserva y por orden de la fiscala, está siendo protegida por la Policía.

 

Dos versiones

Hasta el momento son dos las versiones que se manejan del caso. El doble homicida podría ser un cliente que tuvo un altercado con la chica trans a la que había contratado para tener relaciones sexuales. Sgún una de las teorías, habría decidido matar a los policías antes de verse involucrado en un escándalo. “Evidentemente estaba jugado”, dijo una fuente cercana a las fuerzas.

Al mediodía de ayer, LA GACETA pudo establecer otra posible versión que fue aportada por las mujeres trans que ejercen la prostitución en esa zona del parque 9 de Julio. Según ellas (ver página 11) a un hombre que intenta quedarse con el control del negocio en la capital. Antes de que se produjera el doble crimen, una de ellas había sido herida en una pierna por la misma persona que acabó con la vida de los uniformados. Esa versión, por ahora, no fue llevada hasta la fiscala Reinoso Cuello, ya que las testigos tienen temor de sufrir represalias por parte del homicida.

Otra de las versiones que se manejó durante las primeras horas es que se podría haber tratado de un ajuste de cuentas. Pero esa versión fue rápidamente desmentida por los jefes de la fuerza y del Ministerio de Seguridad. “Es imposible que sea así. Ellos (los policías Peralta y Páez González) actuaron porque vieron algo extraño y se bajaron a controlar”, explicó Miguel Gómez, secretario de Seguridad.

 

“Pasa de todo”

Ayer a la mañana, las personas que caminaban por el parque 9 de Julio observaron con asombro la mancha de sangre que había quedado en el lugar. Por pedido de la Policía, los responsables del bar que está ubicado a unos 200 metros, se excusaron de hacer declaraciones sobre el caso.

“Lo único que puedo decir es que un agente recorre la zona toda la noche a bordo de un cuatriciclo. Es una zona oscura donde las chicas que trabajan se paran una en cada esquina para tratar de atrapar a los clientes y no competir entre ellas”, dijo Juan Carlos Heredia, habitué del parque.

Marcos Medina, que vive cerca dijo: “a esa hora es imposible ingresar a esa zona del parque. Pasa cualquier cosa y no hay mucha presencia policial. El que entra es para buscar algúna de las chicas que ejercen de la prostitución. Es muy peligroso. Por comentarios puedo decir que pasa de todo y el que recorre es un verdadero temerario”.

Pese al hermetismo oficial, se supo que no existe una cámara de seguridad en el lugar donde se produjo el hecho. Sin embargo, sí hay ese tipo de aparatos en otras zonas del parque. Al cierre de esta edición, los investigadores, bajo las órdenes de los comisarios Jorge Dib y Daniel Bernachi, analizaban las imágenes para poder identificar la camioneta del asesino.

 

 

 

Fuente: La Gaceta