|

Milagro Sala: "Soy presa política de un Gobierno que beneficia a genocidas"

La dirigente social comparó su situación con la de Miguel Etchecolatz, que este miércoles fue beneficiado con prisión domiciliaria.

 

A días de cumplir dos años en prisión, ahora bajo régimen domiciliario, Milagro Sala comparó su situación con la de Miguel Etchecolatz, condenado por delitos de lesa humanidad que este miércoles fue beneficiado con la prisión domiciliaria. "Soy presa política de un gobierno que beneficia a genocidas", denunció la dirigente social.

La líder de la Tupac Amaru comparó su situación con la del exjefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la última dictadura cívico-militar, que residirá en Mar del Plata junto a su esposa, sin ser sometido a vigilancia policial, cámaras de seguridad o pulsera electrónica. Ella, en cambio, es vigilada por agentes de Gendarmería apostados en el ingreso de su vivienda de El Carmen, mientras su familia debe respetar un estricto régimen de visitas.

"A mí me cambian de una cárcel a otra cárcel, hablan de que los argentinos nos tenemos que acostumbrarnos al orden y no están respetando nada. Fíjate cómo están beneficiando a los genocidas, y a nosotros nos persiguen. Te da mucha indignación", planteó Sala en diálogo telefónico con el portal de noticias feminista LATFEM.

La dirigente denunció además que su "compañera Shakira", apodo de Mirta Guerrero, "está pidiendo la domiciliaria porque fue operada dos veces en menos de seis meses". "No puede seguir en el penal, necesita cuidado especial y no se la conceden, y a un genocida sí, este es el país en el que estamos viviendo", planteó.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6 de la Ciudad de Buenos Aires le concedió a Miguel Etchecolatz la prisión domiciliaria este miércoles, medida que justificaron por su avanzada edad (88 años) y sus diversos problemas de salud. Sólo "en caso de corresponder" se contemplaría una "vigilancia mediante un dispositivo de monitoreo electrónico" para el represor, en cuyo juicio declaró por última vez Jorge Julio López antes de desaparecer, en septiembre de 2006.

 

 

 

 

 

Fuente: La Gaceta