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Miles de civiles en Gaza abandonan sus hogares

El gobierno de Netanyahu les advirtió que dejaran sus hogares antes de los ataques contra lanzaderas de cohetes; dejan en espera una incursión militar terrestre.

 

Mientras el gabinete de seguridad del premier israelí, Benjamin Netanyahu, resolvió dejar en espera la incursión militar terrestre en la Franja de Gaza, miles de palestinos huyeron ayer del norte del territorio costero tras los bombardeos nocturnos y las amenazas israelíes de intensificar la ofensiva contra el grupo Hamas.

La aviación israelí lanzó volantes para instar a los habitantes de esa zona de la Franja a evacuar "inmediatamente" sus casas antes del mediodía, en previsión de bombardeos masivos en el sexto día de la campaña denominada Barrera Protectora, que ya dejó por lo menos 166 muertos y más de 1000 heridos, en su mayoría civiles, según un balance de la ONU.

"Los volantes piden a los residentes que se alejen, por su propia seguridad, de los activistas de Hamas y de los lugares donde operan", indicó el ejército. "La amenaza no forma parte de una campaña psicológica y debe tomarse en serio", subrayó el general Moti Almoz, vocero de las fuerzas armadas israelíes.

En automóviles, en burro, en carretas tiradas por caballos o a pie, la población palestina abandonaba sus casas de Beith Laya llevándose algunas de sus pertenencias. Muchos habitantes no vieron los volantes, pero decidieron partir después de una noche de pesadilla. "Hubo tantos bombardeos que nadie podía dormir, era aterrador", contó Farid, uno de los refugiados, en referencia a las incursiones aéreas, que anteayer, en el día más letal de la campaña militar, dejaron 56 muertos.

Unas 4000 personas hallaron asilo en escuelas administradas por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (Unrwa, por sus siglas en inglés). Y los palestinos con pasaportes de otros países fueron autorizados por las autoridades israelíes a salir de la Franja de Gaza, un exiguo y paupérrimo territorio de 360 kilómetros cuadrados y 1,2 millones de habitantes.

En tanto, Netanyahu advirtió ayer que proseguiría con la ofensiva para golpear a Hamas cada vez con más intensidad. Al mismo tiempo, acusó al movimiento islamista de usar a los civiles como "escudos humanos".

"Israel seguirá actuando con sangre fría, firmeza y responsabilidad para restablecer la calma por un largo período. Golpearemos a Hamas y a las demás organizaciones terroristas. No sabemos cuándo terminará la operación, puede llevar mucho tiempo", dijo Netanyahu, pese a la creciente presión internacional para poner fin a la ofensiva.

Según informó ayer el diario Yediot Aharonot, al terminar una nueva reunión de los ministros más destacados del Ejecutivo israelí, el gabinete de seguridad de Netanyahu resolvió dejar en espera la incursión militar terrestre en la Franja hasta ver cómo evolucionan los acontecimientos en los próximos días.

Desde que comenzó la operación militar de Israel, el martes pasado, Hamas disparó más de 800 cohetes contra el territorio israelí, que dejaron una decena de heridos, pero sin causar víctimas mortales. Ayer, la defensa antiaérea israelí destruyó dos cohetes disparados desde Gaza antes de que cayeran en Tel Aviv.

Las fuerzas armadas israelíes movilizaron a 40.000 reservistas y desplegaron tanques y piezas de artillería junto a la frontera con la Franja de Gaza. Hace días que Israel amenaza con una operación terrestre de envergadura en la zona.

Ayer, un comando de la marina desembarcó en una playa de Gaza para atacar una lanzadera de cohetes. "La misión se ha llevado a cabo correctamente", anunció un vocero militar, que precisó que cuatro soldados resultaron heridos leves.

La rama militar de Hamas, las brigadas Ezzedin al-Qassam, confirmó que hubo tiroteos intensos "con soldados de la marina sionista" que intentaban penetrar en la Franja.

La espiral de violencia se desencadenó tras el secuestro y asesinato de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, que Israel atribuyó a Hamas. Tras el hallazgo de los cadáveres, un joven palestino fue quemado vivo en Jerusalén por extremistas judíos.

En el frente diplomático, los ministros de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Francia, Alemania y Estados Unidos abordaron ayer en Viena la posibilidad de un alto el fuego en la Franja. El jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, reiteró ayer a Netanyahu su disposición de ayudar a pactar una tregua.

Por su parte, varios cancilleres de la Unión Europea se reunirán hoy con Netanyahu y con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, para tratar de poner fin al conflicto.

Mientras el Consejo de Seguridad de la ONU pidió a Israel y a Hamas que pongan fin a las hostilidades, durante la oración del Angelus Francisco hizo un llamado por la paz. El Papa, que realizó una peregrinación a Medio Oriente en mayo, pidió evitar que "la violencia y el odio se impongan al diálogo y la reconciliación".

 

Fuente: La Nación, AP, AFP, EFE y Reuters