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Antes de la cita clave en La Haya, Evo irá a la asunción de Piñera

El líder boliviano asistirá el 11 de marzo al traspaso de mando en Chile, pese al conflicto por la salida al mar.

 

En un claro gesto político, el presidente boliviano Evo Morales anunció que asistirá a la ceremonia de traspaso de mando en Chile entre Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. El acto se celebrará días antes de que comience un nuevo capítulo del conflicto histórico que mantienen ambos países por la salida al mar de Bolivia.

La noticia fue confirmada por el canciller boliviano, Fernando Huanacuni, en Radio Panamericana. “Hemos recibido una invitación de la presidenta Bachelet. El presidente Evo se hará presente con una comitiva importante. Respetamos la institucionalización democrática”, declaró. Además, señaló que el recambio presidencial “es un hecho importante no sólo para la Chile” sino “para el equilibrio regional y la relación bilateral”. Días atrás, el jefe de la diplomacia había confirmado la participación de una delegación en la asunción de Piñera, el 11 de marzo, pero sin dar nombres.

Ambos países rompieron sus relaciones diplomáticas en 1978, en las vísperas de un nuevo aniversario de la Guerra del Pacífico, en la que Bolivia perdió frente a Chile su litoral marítimo (400 km de costa y cerca de 120.000 km cuadrados de territorio) sobre el Pacífico, en 1879. Ahora solo mantienen relaciones consulares.

Uno de los argumentos de Bolivia para sostener su reclamo son los compromisos asumidos por los diferentes presidentes chilenos, desde el socialista Salvador Allende hasta el dictador Augusto Pinochet, para posibilitar la salida al mar. El último intento se inició en el año 2000 con la instalación de una mesa para discutir una “Agenda de 13 puntos” que incluía este tema. En 2013, tras los sucesivos fracasos en las negociaciones, Bolivia llevó a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, un reclamo para que La Moneda cumpla con sus promesas. En 2014, Chile apeló ante La Haya, y aseguró que el organismo no tiene competencia para juzgar un conflicto resuelto, ya que las fronteras fueron delimitadas en el tratado de 1904 que puso fin al conflicto armado.

Días después de la asunción de Piñera se iniciará un nuevo capítulo de este enfrentamiento. Entre el 19 y 28 de marzo será el momento de los alegatos orales ante la CIJ, antes que el tribunal dicte su sentencia.

Bolivia y Chile están enfrentados, además, por las aguas del Silala, que Santiago considera un río de curso internacional, y La Paz unos manantiales canalizados artificial y unilateralmente por su vecino.

Para el gobierno de Morales, el reclamo por la salida al mar ha sido un factor de unificación nacional. En 2011 se instauró la obligatoriedad de ejecutar La Marcha Naval (que reivindica el reclamo boliviano) en los actos oficiales, algo que ha molestado a muchas delegaciones chilenas que han participado de ellos. Sin abandonar la firmeza de su posición, La Paz afirma que tiene “vocación de diálogo”. Cuando el centroderechista Piñera fue electo, Morales escribió en Twitter: “A pesar de las diferencias ideológicas, prevalecerá el reencuentro entre Chile y Bolivia”.

 

 

 

 

Fuente: AP y AFP