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Domínguez dijo que es “irreversible” la final en Madrid


El presidente de la Conmebol contó que Daniel Angelici y Rodolfo D'Onofrio le dieron su palabra de que se jugará en el Bernabéu.

 

Mientras la Conmebol informaba a través de un comunicado cómo se iban a vender las entradas para la final de la Copa Libertadores, Alejandro Domínguez, su presidente, enviaba un fuerte mensaje desde Montevideo, donde fue a presenciar la final del Mundial sub 17 femenino junto a Gianni Infantino, su par de la FIFA.

Ante los reclamos de Boca y River, que se mostraron en contra de llevar la final del certamen más importante del continente a Europa, Domínguez dijo que el partido del domingo 9 de diciembre en el estadio Santiago Bernabéu es "irreversible".

"Si hay algo que tengo seguro es que el juego se va a hacer en Madrid, eso es irreversible", sostuvo el presidente de la Conmebol. Además, destacó que España es el país donde hay más argentinos viviendo fuera de su territorio.

Domínguez negó haber hablado con Rodolfo D'Onofrio luego de la presentación formal de River, pero afirmó que contaba "con su palabra y la de Daniel Angelici de que se va a jugar". "Y la palabra, para mí, vale", resaltó pese a que de nada sirvió eso aquel sábado 24 de noviembre cuando todos se comprometieron a jugar el Superclásico en el Monumental 24 horas después.

El presidente de la Conmebol también dio detalles de su diálogo con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, a quien le pidió "la respuesta de un amigo" cuando le consultó sobre llevar la final a otro país.

"A los dos minutos me retornó la llamada y me dijo: no solamente es buena, sino que el Bernabéu está a disposición sin costo para este juego", resaltó Domínguez.

Respecto de los hechos ocurridos aquel 24 de noviembre, el paraguayo explicó que no sabe en qué momento "se confundió la pasión con violencia" y desde cuando el fútbol "es matar o morir".

El partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors se celebrará en Madrid el domingo 9 de diciembre a las 20.30 (16.30 de Argentina), en el estadio Santiago Bernabéu.

El encuentro, que había sido programado para el sábado 24 de noviembre, se pospuso porque hinchas del equipo local lanzaron piedras y botellas al micro que trasladaba a los jugadores de Boca al estadio Monumental.

La Conmebol decidió entonces que la final se disputara "fuera de territorio argentino" al no cumplirse las condiciones de seguridad para jugarse en el país.

 

 

 

 

Fuente: Clarín