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El Lobo no perdonó a un River con la cabeza en la Libertadores


Mientras River espera que el Tribunal Disciplinario de la Conmebol se expida para saber si jugará o no -y dónde y cuándo- con Boca la final de la Libertadores, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo sufrió un duro golpe por Copa Argentina. Gimnasia lo sorprendió en las semifinales: luego de igualar 2-2 en tiempo regular, lo venció 5-4 en la definición por penales y jugará ante Rosario Central por el título.

 

Franco Armani fue responsable del resultado en los 90′: el Millonario estuvo dos veces en ventaja, primero gracias al tiro libre de Gonzalo Martínez y luego con la definición de Pratto. Pero el arquero cometió errores en las dos conquistas del Lobo (dio rebote en el tanto de Faravelli y tuvo una floja reacción en el cabezazo de Silva). Y, desde los 12 pasos, fallaron Pratto y Maidana para darle forma a la sorpresa del torneo. Vale recordarlo, el conjunto de Troglio ya había eliminado a Boca…

Demostrando que en su mente se mantiene el Superclásico trunco, el Muñeco probó la alineación que hubiera actuado en su estadio en la segunda Superfinal: ante la ausencia de Borré por suspensión y las lesiones de Scocco y Mora, pone 5 volantes y a Pratto como único punta de lanza. Sin embargo, la idea sólo funcionó de a ratos.

River presionó en los primeros minutos, dominando posicionalmente el partido. Pero el Lobose mostró bien plantado, dejándole el balón hasta mitad de campo o tres cuartos del mismo, no regaló espacios. Así, al Millonario le costó traducir avances en ataques. Un cabezazo que contuvo Alexis Martin Arias y un mano a mano en el que el portero atoró a Enzo Pérez fueron las acciones más peligrosas de la primera media hora.

En el esquema testeado por el Muñeco, resulta clave el cambio de ritmo de Pity Martínez. Y al ex Huracán le costó hallarse, volcado sobre la izquierda o bajando a enganchar. Pero a los 29′, con un tiro libre potente que contó con la complicidad de la falla de cálculo del arquero.

A los 33′, Franco Armani devolvió gentilezas: dio un rebote peligroso y Lorenzo Faravelli selló el 1-1. A esa altura, Martínez ya había levantado el nivel. Y a los 39 forzó una falta de Bonifacio que provocó la roja del lateral.

El ritmo del partido fue in crescendo. Al minuto de la segunda parte, Lucas Pratto arrió a toda la defensa de Gimnasia y puso el 2-1. Pero Pinola golpeó con el antebrazo a Coronel dentro del área (Tello debió sancionar penal porque la pelota ya estaba en juego tras el córner) y el duelo quedó 10 contra 10. A los 12′ Palacios se devoró un gol increíble y a los 14 Armani volvió a fallar tras un cabezazo fuerte, pero al medio de Silva y el cruce quedó 2-2.

Empujó el Millonario sobre el final, pero sin sintonía finna. Tal vez incidieron los 17 días desde el último compromiso oficial del Millonario: fue justamente por la ida de la final de la Libertadores en la Bombonera. Las postergaciones de sus encuentros de Superliga ante Unión de Santa Fe y Godoy Cruz, más el último ante el Xeneize en el Monumental, provocaron este inesperado parate para el conjunto de Núñez.

Y los penales dejaron a River sin su tercera final de Copa Argentina consecutiva y la obligación de ganar la Libertadores para poder jugar la edición que viene. Premio para Gimnasia, que con menos jerarquía, opuso corazón y jamás se rindió. Y el miércoles 5 de diciembre, en Mendoza, buscará su segundo título profesional ante Rosario Central.

 

 

 

Fuente: Infobae