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Los números que le dicen a Messi quiénes son sus mejores socios

Las estadísticas demuestran que Messi recorrió mucho más metros con Nigeria. También explican con quién le conviene conectarse.

 

El debate entre la sensibilidad de la pelota y la frialdad de las estadísticas cautiva. Impulsa a la reflexión, a la comparación, al análisis. Es tan fantástico el fútbol que muchas veces desautoriza a los números. ¿Cómo miden ellos las decisiones tácticas de los entrenadores, los estados anímicos de los jugadores y los rasgos de los rivales, por citar apenas tres ítems imposibles de controlar? De todos modos, como este juego no discrimina, también en muchas otras ocasiones se deja seducir por los cómputos. Es que ahí rescatan datos complementarios que permiten ratificar o desmentir aquellas sensaciones que a simple vista se capturan.

Ahí está Lionel Messi, cerrada la fase de grupos del Mundial y con el atrapante duelo contra Francia de octavos de final. El genio y lo que desde el palco de prensa se percibió. El crack y lo que la computadora puntualizó con minuciosidad total. Con una perla como anzuelo ideal para la curiosidad: recorrió contra Nigeria algo más de mil metros que frente a Croacia.

El martes del milagro contra los africanos, Messi desandó 8.702 metros, de los cuales caminó el 81 por ciento, contra los 7.624 ante los croatas, de los cuales hizo a paso lento el 84 por ciento. Son estadísticas de InStat que en este caso reflejan las diferencias reales que existieron entre lo producido por Leo en un partido y en otro. Pasivo al extremo contra Modric y compañía. Activo en especial en el primer tiempo y también en los últimos minutos del segundo contra Nigeria.

Las estadísticas parecen imposibles de discutir, pero tampoco hay que arrodillarse ante ellas. Con Islandia, lejos de brillar e inclusive fallando un penal, su nivel fue mucho más alto que contra Croacia y con un grado de participación totalmente superior. Sin embargo, en el debut mundialista recorrió casi la misma distancia que en ese segundo capítulo para el olvido, inclusive unos metros menos: 7.617.

En ese punto es donde el fútbol, con el paradigma Messi, se planta ante los números y los mira con desconfianza. ¿Hasta dónde vale medir cuánto recorre un jugador en un partido? Es para prestarle atención, resulta llamativo, pero a pisar el freno. A no arrodillarse ante el dato. A desmenuzarlo.

Después, vienen otras aristas rescatadas de la computadora de Clarín que vuelven a exhibir algunas contradicciones. Messi dio más pases y fue más preciso contra Islandia (70 cesiones, con el 85,7 % a un compañero) que ante Croacia (32, con el 75 %) y Nigeria (64, con el 79,7 %), pero su mejor versión resultó contra los africanos. La explicación pasa por el desarrollo del partido, por el lugar donde mayor tiempo jugó Argentina. Con los "vikingos", a pesar de la falta de ideas para penetrar, hubo un protagonismo máximo.

Tal vez la mirada con mayor influencia en el juego de la Selección sea aquella vinculada a las conexiones del genio con sus compañeros. ¿Cuántas veces y a quiénes él les toca la pelota? ¿Cuántas veces y quiénes a él se la ceden? A comparar:

 

# 1) Messi y sus compañeros contra Islandia.

Leo los buscó 62 veces. Su amigo Agüero fue a quien más le pasó la redonda: 13. Luego, a Banega y a Tagliafico les dio 8. Fueron 6 para Mascherano, Biglia y Salvio; 4 para Meza; 3 para Otamendi y Di María; 2 para Pavón y Rojo; y 1 para Higuaín.

Quien más le cedió el balón al 10 fue Mascherano, en 23 ocasiones. Después, se lo acercó 10 veces Salvio, 9 Otamendi; 8 Banega, Meza y Di María; 7 el Kun; 4 Tagliafico; 3 Rojo; 2 Biglia; y 1 Pavón e Higuaín.

 

# 2) El capitán y el resto contra Croacia.

Messi, frenado, parado cerca de los defensores y sin movilidad, conectó con sus compañeros casi tres veces menos que ante Islandia, apenas en 23 oportunidades. Conectó más con Enzo Pérez: 7. Y después con casi ninguno: 3 con Mascherano; 2 con Tagliafico, Acuña, Meza, Dybala e Higuaín; y 1 con Agüero, Salvio y Otamendi.

Los compañeros contra los croatas tampoco encontraron al genio. De nuevo, de quien más pelotas recibió fue de Mascherano: 7. Después hubo 5 pases a Messi de Meza, 4 de Otamendi, 3 de Enzo Pérez y Agüero; 2 de Mercado y Salvio; y 1 de Acuña, Higuaín y Pavón.

 

# 3) El 10 y su contexto frente a Nigeria.

Banega fue el jugador que más veces encontró Messi el martes: en 11 ocasiones le cedió la pelota. Ahí nomás Enzo Pérez: 9. Luego, Mascherano: 8. También fueron 5 de Leo para Mercado y Pavón, 4 para Higuaín y Di María y 1 para Rojo.

Como para devolverle devoluciones, quien más veces halló a Messi fue... Sí, Banega: 16. Y ahí nomás, para mantener la coherencia, Enzo Pérez con 11. Luego, Mercado 10; Mascherano 9; Higuaín 4; Pavón y Rojo 3; Otamendi 2; y Meza y Di María 1.

Un par de conclusiones: la afinidad de Messi con Banega y con Enzo Pérez resulta obvia. Extraña que se vincule tan poco con Di María. Es más: jugando menos minutos que Fideo y siempre entrando con la Selección padeciendo, en proporción, Pavón dialogó más con el 10 que el del PSG...

El mejor Messi y la mejor Selección, al cabo, se vieron cuando el 10 más se movió por el campo y con mayor asiduidad se encontró con aquellos jugadores que combinan pie fino con reflexión, dispuestos a juntarse y a charlar con la pelota. En definitiva, una verdad que este juego sentenció cuando los detalles estadísticos no abrumaban.

 

 

 

Fuente: Clarín