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Argentina-Nigeria: las cinco situaciones de un arbitraje polémico

El turco Kuneyt Cakir tuvo varios fallos para analizar detenidamente. El penal y la sangre de Mascherano, el recurso del VAR que salvó a Rojo y los roces.

El partido entre Argentina y Nigeria en San Petersburgo no era uno más y eso quedó más evidente durante la segunda parte del juego que definió al segundo clasificado a octavos de final del Mundial en el Grupo D.

Analizamos las jugadas que hicieron que los hinchas argentinos sufrieran e insultaran al turco Kuneyt Cakir.

 

1- La falta a Di María: corría el minuto 31 del partido, el volante ofensivo argentino se le escapó a la marca nigeriana y se encaminaba derecho al área penal cuando el defensor Balogun lo toca levemente de atrás y así detuvo un ataque prometedor del conjunto albiceleste. Eso es clave para que la tarjeta amarilla mostrada por Cakir pase a ser un acierto a pesar de los reclamos de los jugadores argentinos.

 

2- El penal de Mascherano: el árbitro no necesitó del VAR para sancionar la falta. Luego de la protesta de los jugadores argentinos, el juez turco fue a ver el monitor y afirmó su sanción. A pesar de que parece un leve tirón de camiseta, y que el jugador nigeriano se tira encima del cuerpo de mediocampista albiceleste. Lo que hace parecer una falta sancionable es que el defensor Balogun termina dado vuelta con respecto a su posición inicial. Además, el argentino quedó en evidencia porque estaban ellos dos solos en ese sector.

 

3- La mano de Rojo: otra jugada en la que los asistentes del VAR le comunicaron a Cakir que debía revisar la acción del defensor argentino. El árbitro fue a consultar y decidió que la pelota le pegó en la mano después del rebote en una parte de su cuerpo, en este caso la cabeza, y en esas situaciones las recomendaciones de la FIFA son que no se sancione la infracción porque no hay una acción deliberada. Se temió que pitara penal porque el día anterior, en el partido entre Irán y Portugal, en la que el árbitro paraguayo Cáceres sancionó la pena máxima después de ver la jugada con la ayuda del VAR. Una situación similar, pero con distinto final.

 

4- La sangre en la cara: Javier Mascherano estuvo más de 25 minutos en el terreno de juego con sangre en su rostro. Eso es algo que reglamentariamente no está permitido. No se puede decir que el árbitro turco no lo haya visto porque en varias ocasiones el jugador argentino le protestó y ya tenía la herida abierta con un evidente sangrado. Seguramente Cakir lo haya dejado seguir en el campo de juego para que la Argentina no se quedara con un jugador menos durante ese tramo tan importante del partido.

 

5- Los roces a favor de la Argentina: si hay algo que puedo analizar, y con más profundidad, es la actitud de los árbitros ante ciertas situaciones y ante ciertos equipos. En este juego quedó en evidencia, al menos para la vista de alguien que pone la lupa en un colega, es que Cakir sancionó muchas faltas a favor de la Selección argentina, faltas menores, y que no sucedió lo mismo con las infracciones que eran para Nigeria.

 

 

 

Fuente: Perfil