Tucumán: trompadas, patadas y gritos tras el agónico empate de San Martín

Disturbios en el final en Tucumán. (Foto: Delfo Rodríguez)

El local igualó un partido increíble ante Villa Dálmine y pasó a semifinales del Reducido por un ascenso a la Superliga, pero en el final explotó todo.

 

El agónico empate de San Martín de Tucumán frente a Villa Dálmine, en uno de los cruces del Reducido de la Primera B Nacional, terminó en un escándalo entre los jugadores del club de Campana y los hinchas tucumanos, quienes festejaban un paso más en su sueño por jugar en la Superliga.

El emotivo 3-3, con el gol de Juan Galeano a los 48 minutos del segundo tiempo, le dio un final épico a un encuentro cambiante, que tuvo a la visita dos veces en ventaja pero que terminó con el festejo de la mitad roja y blanca de Tucumán.

Sin embargo, lejos de terminar en alegría, todo se volvió caos. Según contaron los protagonistas fue Martín Perafán, el arquero del equipo visitante, quien inició la gresca cuando increpó a los jugadores de San Martín por supuestas burlas. Entre los festejos de unos y el enojo de otros, el tumulto hizo el resto.

Pero no se trató de una disputa entre jugadores. También intervinieron efectivos policiales e hinchas de San Martín que entraron al campo de juego a festejar. Piñas, trompadas, patadas, insultos, gritos y corridas. El descontrol fue generalizado. Y muy pocos tuvieron la lucidez de detenerse.

Tras varios minutos, la calma se apoderó de los protagonistas y solo fueron demorados algunos simpatizantes del Ciruja. Pero en el ambiente quedó dando vueltas la posibilidad de que San Martín sufra las consecuencias. ¿La prohibición de jugar con sus hinchas? ¿La obligación de buscar otro estadio?

Todavía no está claro. Pero el papelón manchó el festejo futbolero. Y aún puede empañarlo mucho más.

 

 

 

 

Fuente: Clarín