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Rusia: la Liga argentina mirará el Mundial por TV

Cristian Pavón es el local con más posibilidades de estar en Rusia

Lo intentó Jorge Sampaoli, desafió la tendencia y creyó en los jugadores locales. Pero no. El abismo entre las ligas impide una comparación lógica entre Europa y la Argentina. No hay equivalencias y los extranjeros corren con ventaja, tanta que son los dueños de la selección. Si alguna vez Sampaoli imaginó que el certamen criollo le ofrecería variantes confiables para Rusia 2018, se decepcionó. La liga argentina mirará el Mundial por TV, con una presencia raquítica. ¿Un representante? ¿Dos? Seguramente Cristian Pavón (Boca); quizá, Maximiliano Meza (Independiente). Si también se suma su compañero Fabricio Bustos y son tres, habrá que entenderlo como una multitud.

 

El cuerpo técnico demostró su auténtico interés por los jugadores 'de acá' en su primera declaración de intenciones, cuando en la gira bautismal por Australia y Singapur incluyó a Jonatan Maidana, José Luis Gómez, Nacho Fernández, Nicolás Tagliafico, Marcos Acuña y Lucas Alario. Sí, los tres últimos todavía estaban en el país. A los seis les dio minutos. Y apareció un fuerte llamado de atención: en el clásico con Brasil, Neymar enloqueció a Maidana. Demasiada diferencia.

Luego, en cada convocatoria hubo presencia de locales, hasta Gago y su frustrante paso por el partido con Perú. También reforzó su voluntad al compartir charlas y videos en Ezeiza con Lautaro Acosta, Enzo Pérez, Lautaro Martínez, Pinola, Peruzzi, Belluschi, Benedetto y Pablo Pérez. Claro que el musculoso mercado europeo no lo ayudó. También se reunió con Rigoni y Juan Foyth, y semanas más tarde cruzaron el Atlántico.

Durante la actual Superliga, la lupa de Sampaoli siguió explorando entre una docena de apellidos. Subrayados, aparecieron Pity Martínez, Matías Zaracho, Alexander Barboza, Alan Franco, Juan Fernando Garro, el pibe Juan Bautista Cascini, y los arqueros Esteban Andrada, Guido Herrera y Alexis Martín Arias. ¿Posibilidades concretas? Naturalmente, nulas. Lautaro Martínez es un buen ejemplo: Sampaoli se convenció en la reciente gira de que él representa el futuro. El ritmo, la lectura del juego, el instante justo para picar, la fortaleza física. Aspectos en los que aún debe crecer para insertarse en el roce internacional. Chocar con Fazio y Otamendi lo dejó en evidencia.

Sampaoli ya se está reuniendo con algunos futbolistas locales, potenciales candidatos a integrar la lista preliminar de 35, que se conocerá el 14 de mayo. Empezó ayer con Meza y Bustos. Seguirá hoy con Enzo Pérez y Franco Armani. Desde el sentido común, seguirá por Pavón, Pablo Pérez y Lautaro Martínez. El DT será sincero, confiaron desde la intimidad de la selección. No abrirá expectativas en vano. Solo para ejercitar la curiosidad, ¿quiénes quedaron afuera de Brasil 2014? Siete apellidos porque la lista preliminar fue de 30: El defensor Lisandro López, Mercado, Fabián Rinaudo, Franco Di Santo, Otamendi, José Sosa y Ever Banega, la ausencia que sorprendió a todos.

Generalmente, los elegidos de casa ocuparon un lugar casi decorativo, salvo Ortega (2002) y Abbondanzieri (2006). Por ejemplo, Verón rápidamente perdió la titularidad y Otamendi la encontró en el último partido de 2010; Maxi Rodríguez, después del debut, no volvió a jugar con Sabella y Gago se fue desvaneciendo en suelo brasileño. Con Pavón y Meza, los aventajados, y hasta con Bustos si logra colarse, ocurriría lo mismo. Ninguno está cerca de la titularidad.

Alguna vez los locales fueron los patrones de la selección. Desde 1930 hasta 2014, en los 16 mundiales en los que participó, la Argentina tuvo 352 convocados: 213 provinieron del fútbol doméstico y 138 del exterior. El restante, Tarantini, jugó en condición de libre. La historia arroja entonces que la selección se nutrió más en casa que lo que miró hacia afuera, pero es que la metamorfosis tardó en producirse. Apenas en 1974, para la Copa de Alemania, aparecieron los primeros extranjeros: Rubén Ayala y Ramón Heredia (Atlético de Madrid), Ángel Bargas (Nantes), Perfumo (Cruzeiro), Yazalde (Sporting de Lisboa) y Daniel Carnevali (Las Palmas). En 1978 solo Kempes (Valencia) llegaría desde el exterior, mientras que para España 82 y México 86 comenzaron a crecer las importaciones, pero todavía subordinadas a la producción nacional.

Hasta que a partir de Italia 90 explotó la demanda de los mercados europeos y se revirtió la línea tradicional. Por ejemplo, para recordar los mundiales más cercanos, en Francia 98, Passarella incluyó en el plantel a seis futbolistas de acá: Burgos, Astrada, Berti y Gallardo, de River; Cavallero, de Vélez, y Delgado, de Racing. En 2002, Bielsa eligió sólo a dos, Ortega y Husain, de River. Rumbo a Alemania 2006, Pekerman se detuvo en tres apellidos: Abbondanzieri y Palacio, de Boca, y Ustari, de Independiente. Inconsistente, Maradona distribuyó mal los puestos y reservó seis casilleros del medio local para Sudáfrica: Palermo (Boca), Pozo y Garcé (Colón), Otamendi (Vélez), Clemente Rodríguez y Sebastián Verón (Estudiantes). Y para Brasil 2014, Gago, Maxi Rodríguez y Agustín Orion como tercer arquero. La tendencia es inmodificable. La discusión entre los jugadores de acá y los de allá ya huele a rancio. Jorge Sampaoli también lo confirmó.

La cifra: 106 jugadores fueron elegidos para participar en los cinco primeros mundiales que jugó la Argentina: Uruguay 30, Italia 34, Suecia 58, Chile 62 e Inglaterra 66. Todos provinieron de la Liga argentina.

7 'extranjeros' convocó Bilardo para México 86: Maradona (Napoli), Valdano (Real Madrid), Brown (Atl. Nacional de Medellín), Passarella (Inter), Pasculli (Lecce), Trobbiani (Elche) y Zelada (América, de México).Menotti, solo uno en el 78: Kempes.

14 de allá y apenas 8 de la liga Argentina llevó Bilardo a Italia 90. Por primera vez se invirtió la tendencia. Un quiebre que ya no tendría retorno.

 

 

 

Fuente: La Nación