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La Selección se preparará en Barcelona para la comodidad de Messi

Sampaoli lo propuso y el capitán aceptó. La decisión rememora lo sucedido con Maradona y Nápoles antes de Italia 1990.

 

 

La messidependencia no sólo es algo exclusivo del juego de la Selección de Argentina en el campo. Gran parte de las decisiones que se toman pensando en el equipo de cara al Mundial de Rusia se hacen con foco en Lionel Messi. Se sabe. No se esconde. Es lógico. Jorge Sampaoli lo dijo, lo dice, lo dirá. Tenerlo al mejor del mundo dentro de un ámbito lo más confortable posible, tanto en la cancha como fuera de ella, es una de las premisas para poder obtener su versión más poderosa con la camiseta de su país. Así como se lo rodea de jugadores que se complementen con su fútbol, la búsqueda también se tiene en cuenta al momento de definir los pasos previos a recalar a la cita mundialista del año que viene. El técnico casildense lo pensó y lo habló con el 10, quien sonrió y le levantó en seguida el pulgar a la idea de pasar una semana de preparación en la Ciudad Deportiva del Barcelona antes de recalar en el Bronnitsy Training Center de Moscú, a unos siete días del inicio de la Copa.

No hay nada como estar en casa. Esa es la intención. Por eso, está todo encaminado para que Leo sea anfitrión y a la vez invitado de lujo en el espectacular predio Joan Gamper que el club catalán inauguró en 2006 y remodeló hace poquito, post despedida de Argentina con un amistoso con rival a confirmar en La Bombonera (¿vendrá Messi para jugar ese partido y volver a Europa?). El complejo cuenta con varias canchas de césped natural y sintético, además de distintos escenarios y edificios perfectos para la calma, la comodidad y el trabajo de los dirigidos por Sampaoli. Y, claro, habrá garantía de un trato preferencial al contar con el niño mimado de la casa, ni más ni menos.

Más allá de sus cualidades, el lugar se elige por Messi. Todo gira en torno a él. No hay otro sitio en el mundo -exceptuando Rosario, desde ya- que acobije mejor al mejor. Allí, en la ciudad que lo adoptó desde pre adolescente, se sentirá contenido, tranquilo, enfocado, concentrado y alentado. Como Diego Maradona en el '90, quieren que Barcelona sea la Nápoles de Leo.

Si bien el Mundial se jugará lejos de Cataluña, lo que pretenden desde el cuerpo técnico celeste y blanco es que La Pulga sienta, hasta minutos antes de subirse al avión, algo similar -salvando las distancias- a lo que vivió Diego con los hinchas del Napoli, que llegaron a simpatizar por la Selección de Argentina únicamente por su amor a Pelusa. Solamente figuras de la magnitud de Maradona o Leo pueden desafiar las leyes del fanatismo y generar este tipo de idilios incondicionales que desconocen camisetas, colores y escudos y se rinden ante la pasión absoluta del talento individual.

El cantautor catalán Joan Manuel Serrat, socio del Barça, lo dejó en claro hace poco en una carta publicada en el diario español El País en la cual le expresaba al presidente del club azul y rojo su preocupación por la demora en la firma de la renovación del contrato de Messi (se rubricó el sábado pasado). En el último párrafo, Serrat le habla a Lionel con el corazón sobre la mesa: "No quisiera que vistieras otra remera que no fuera la blaugrana pero si en algún momento como en alguna ocasión has dicho, decidieras, terminar tus días deportivos en Newell's, te juro en el nombre del Negro Fontanarrosa que si mi corazón canalla aún palpita, te acompañará hasta el Parque Independencia vestido de leproso para darte las gracias por tanto, tanto y tanto fútbol".

Pero Sampaoli no se quedará quieto hasta que llegue ese momento. Ya planea una nueva gira europea junto a su ayudante y mano derecha Sebastián Beccacece para los primeros días de 2018. Como ya hizo en anteriores ocasiones desde que está a cargo de la Selección, el Zurdo visitará en enero a varios de sus futbolistas en sus respectivas ciudades para seguir puliendo conceptos y aceitar ideas. Es una manera de adelantar trabajo, al menos en la teoría, para que rinda más el poco tiempo de práctica. Es que antes de dar la lista de 23 elegidos, la Argentina tendrá sólo dos pruebas más: los amistosos de fines de marzo, que todavía no tienen equipos confirmados. Había un acuerdo para enfrentar a Italia en Basilea, Suiza, pero al quedar afuera de la Copa del Mundo todo está en veremos.

 

Para colmo, según pudo averiguar Clarín, una de las ideas que tenía Sampaoli para febrero tampoco podrá llevarse a cabo. El DT santafesino pretendía realizar dos encuentros en el país con la selección local para terminar de definir los nombres que llamará del fútbol argentino. Sin embargo, esto quedó descartado por una cuestión de calendario ya que habría que frenar la Superliga por un par de jornadas, algo imposible de concretar porque esto retrasaría el final del campeonato, que obligadamente debe ser antes del Mundial.