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La primavera empieza con una nueva liberación de libros

 


Liberar un libro es un acto de generosidad: dejarlo en un lugar público para que alguien pueda nutrirse y disfrutar del placer de la lectura.

 

 

Los libros no están hechos para leerse una sola vez ni por una sola persona. Compartir conocimiento es la forma más elevada de generosidad. La lectura nos enriquece, porque los libros son la vía de transmisión de experiencias, vivencias y visiones del mundo.

Bajo esta concepción, la propuesta es liberar un libro, luego de dejar un mensaje en su interior: “Este es un libro libre. Si lo encuentras es tuyo. Léelo si te interesa y libéralo para que otra persona lo pueda disfrutar”.

El público podrá sumarse también a través de las redes sociales, publicando fragmentos de un texto favorito. Esta acción ya comenzó a desarrollarse desde las redes sociales de la Coordinación de Bibliotecas y Archivos en Facebook e Instragram: @BibliotecasyArchivodeSalta con los hashtag: #liberaciondelibros y #lecturaesplacer

 

La Liberación

El movimiento internacional Bookcrossing (intercambio de libros) se inició en Estados Unidos en 2001 y se fue expandiendo hasta logra la adhesión de cientos de miles de personas a lo largo del todo el mundo. Su expansión llegó a la Argentina, con la adhesión de distintas ciudades.

En plazas, cajeros automáticos, bares o en el asiento del colectivo, un transeúnte puede encontrar libros liberados, listos para ser leídos otra vez. Más de 6 millones de títulos recorren el mundo de este modo.

Con esto se intenta aumentar el hábito de la lectura y, claro, mejorar la calidad de libros que se eligen.

En tiempos de mezquindades, son cada vez más quienes adoran los libros tanto como compartirlos y logran evadir esa barrera sistemática de lo propio para fomentar lo comunitario.